El Departamento de Salud de Dénia se sitúa en el centro del debate tras el último informe de la Sindicatura de Comptes, que advierte de un posible enriquecimiento injusto de las concesionarias de áreas sanitarias privatizadas. El órgano fiscalizador señala que la sobrestimación de la cápita aplicada por el Consell del PP durante los años de la pandemia de la COVID-19 habría beneficiado de manera indebida a la empresa gestora.
El diputado de Compromís en Les Corts, Carles Esteve, considera que las conclusiones del informe confirman las advertencias que su grupo ya trasladó públicamente el pasado mes de diciembre.
Dénia entre las áreas señaladas
Aunque el documento analiza el conjunto de departamentos gestionados bajo el modelo Alzira, Esteve remarcó que Dénia figura entre los territorios afectados por las liquidaciones de los ejercicios 2020, 2021 y 2022. Según Compromís, la revisión de estas cuentas forma parte de un ajuste global que habría supuesto más de 107 millones de euros en favor de Ribera Salud, incluyendo el área sanitaria dianense.
«Cómo venimos denunciando el gobierno del PP está regalando dinero público a una empresa privada cómo Ribera Salud, con incrementos de la cápita (cuantía preestablecida por cada persona que corresponde a ese departamento, utilice o no la sanidad pública) que están próximos al 10%, muy por encima de lo que permitían los contratos», remarca Esteve.
Advertencias sobre el procedimiento
El parlamentario puso especial énfasis en la forma en que se aprobaron estas liquidaciones, un aspecto que, según señaló, también es objeto de crítica por parte de la Sindicatura. En su opinión, el incremento de la cápita en departamentos como el de Dénia se autorizó sin contar con todos los informes preceptivos.
Según Esteve, “este regalo de dinero público no solo ha servido para consolidar beneficios extraordinarios a Ribera Salud, sino que se ha aprobado sin esperar el dictamen del Consell Jurídic Consultiu, como critica la misma Sindicatura y en contra del criterio de la Intervención delegada en la Conselleria de Sanidad, su departamento propio de control interno”.
Impacto local y debate sanitario
Desde Compromís vinculan estas decisiones con la situación de la sanidad pública en el área de Dénia, donde —según denuncian— persisten problemas estructurales como las listas de espera y la falta de inversión en atención primaria. A su juicio, el modelo de concesión continúa generando controversia tanto a nivel autonómico como en los municipios afectados.
«Es intolerable que mientras deteriora la sanidad pública con listas de espera interminables y carencia de inversión en atención primaria, el Consell del PP priorice rescatar empresas privadas. Lo que están perpetrando es un robo en toda regla. Desde Compromís vamos a hacer todo el que esté en nuestras manos para acabar con este modelo privatizador, de chiringuito del PP, regalándole millones de la sanidad pública a empresas privadas para aumentar su beneficio en perjuicio de la salud de la mayoría», concluyó Esteve.
El informe de la Sindicatura de Comptes mantiene abierto un debate que, en el caso del Departamento de Salud de Dénia, vuelve a situar la gestión sanitaria y el uso de fondos públicos en el centro de la actualidad política y social.