El CD Dénia cerró la primera vuelta de la Primera FFCV, grupo tercero, con una derrota inesperada en su propio feudo ante el Racing Algemesí, que se impuso por 0-2 en un encuentro cargado de tensión, intensidad física y una fuerte controversia arbitral.
Desde el pitido inicial quedó claro que el conjunto visitante había llegado con la firme intención de derrotar al líder. El Racing Algemesí llevó el partido a un plano muy físico, no rehuyó ningún contacto y se mostró especialmente agresivo en cada balón dividido. Esa intensidad desmedida tuvo consecuencias pronto, ya que Pablo Seguí y Elian sufrieron sendos golpes y tuvieron que retirarse lesionados al descanso.
Lo más llamativo del primer tiempo fue que, pese al elevado contacto, la mayoría de las tarjetas amarillas cayeron del lado local. En el tiempo de prolongación, el colegiado mostró la segunda amarilla a Pau, dejando al Dénia con un jugador menos para afrontar toda la segunda parte.
Un segundo tiempo cuesta arriba
Tras el descanso, lejos de cambiar la dinámica, el arbitraje continuó siendo muy discutido por el conjunto local. La situación se agravó en el minuto 60, cuando Tomás fue expulsado por doble amarilla, dejando al Dénia con nueve jugadores. Las protestas se trasladaron al banquillo local, donde incluso un auxiliar del trío arbitral perdió el control, generando aún más crispación.
Apenas cuatro minutos después, en el minuto 64, llegó el 0-1, obra de Marinelli, aprovechando la inferioridad numérica y el desorden defensivo local. En medio de este clima, el colegiado también expulsó al visitante Alegre, equilibrando momentáneamente el número de jugadores.
Pese a todo, el Dénia no bajó los brazos. Con nueve hombres, acorraló al Racing Algemesí en su área y estuvo cerca del empate en varias ocasiones: Panucci estrelló un remate en el larguero y, anteriormente, obligó al guardameta visitante a realizar una gran intervención.
Sentencia final y tensión postpartido
Cuando los locales estaban volcados en busca del empate, llegó la sentencia definitiva. A tres minutos del final, Malik anotó el 0-2, aprovechando una defensa muy adelantada y desguarnecida.
El final del encuentro estuvo marcado por una bronca monumental al trío arbitral y una tángana en el túnel de vestuarios entre jugadores de ambos equipos, que no pasó a mayores, pero reflejó el clima de tensión vivido durante todo el partido.
Pese a la derrota, el CD Dénia concluye la primera vuelta como líder del grupo, aunque con un serio toque de atención en un partido donde, además del resultado, el gran protagonista fue un arbitraje que dejó un profundo malestar en el entorno dianense.