Turismo

Benitatxell enfrenta el reto del turismo masivo: «Todo turismo que no gestionemos, será hecho contra nosotros»

Vecinos y expertos buscan soluciones para proteger el patrimonio y evitar la saturación turística en el municipio

La Biblioteca Municipal de El Poble Nou de Benitatxell acogió el pasado sábado 21 de febrero la jornada ‘SOS Turismo’, un evento que se convirtió en un espacio para reflexionar sobre el futuro del turismo en el municipio y la forma de equilibrar sus beneficios con la preservación de la identidad local. A lo largo de la jornada, se abordaron diversas perspectivas, desde la preocupación ciudadana hasta las recomendaciones de los especialistas.

El acto comenzó con una representación que reflejaba la necesidad de conciliar el turismo con las tradiciones del pueblo. Un turista fue recibido por una mujer mayor y un labrador, quienes le recordaron la importancia de respetar tanto las costumbres como el entorno natural. Esta teatralización marcó el tono de un evento que se planteó como una llamada de atención ante los peligros del turismo descontrolado.

«Todo turismo que no gestionemos, será hecho contra nosotros»

El concejal de Turismo, Víctor Bisquert, fue el primero en intervenir. Su discurso, que no eludió las incómodas preguntas, ofreció una reflexión crítica sobre el modelo turístico actual.

“¿Hemos de dejar de hacer promoción? ¿Qué hacemos con el turismo?”, planteó, para luego citar a Joan Fuster: “Todo turismo que no gestionemos nosotros, será hecho contra nosotros”. Bisquert destacó que la Marina Alta enfrenta serias contradicciones: una zona turística de éxito con precios de vivienda elevados y una tasa de pobreza alarmante.

Iniciativas del Ayuntamiento para revertir la situación

El edil recordó algunas de las medidas ya implementadas por el Ayuntamiento para frenar los efectos negativos del turismo masivo, como la gravamen a viviendas turísticas a través de la tasa de basura, o la implementación de la tasa de parking en el Moraig.

También destacó proyectos como ‘Turismo para respirar’ y ‘Dojo Benitatxell’, enfocados en un turismo más sostenible y respetuoso con el entorno. “Buscamos las 3 M: menos turismo, mejor turismo y más repartido en el tiempo”, añadió.

La visión de los expertos: sostenibilidad y conexión local

La jornada continuó con intervenciones de destacados expertos en el ámbito del turismo y la sostenibilidad. Luis Silvestre, fundador de Melic, se centró en la necesidad de crear embajadores del territorio. “Nuestros proyectos deben reforzar el orgullo de pertenencia y conectar al visitante con las personas que dan vida al lugar”, afirmó, haciendo un llamado a fortalecer la conexión entre los turistas y los productores locales.

Por su parte, Pep Bolufer, oceanógrafo y crítico con el turismo de masas, subrayó la urgencia de proteger la posidonia, una planta marina fundamental para la calidad de las aguas. Lamentó el retraso de las administraciones en sancionar fondeos ilegales y abogó por la reutilización eficiente del agua de baño, destacando la elevada densidad de piscinas privadas en la zona.

Cardona: la necesidad de diversificar la economía

Juan Cardona, impulsor del proyecto Passaport Marina Alta, también aportó su visión crítica. Según él, la falta de una política de diversificación económica está estrechamente vinculada a la dependencia del turismo. “El ecologismo sin lucha social es solo jardinería”, advirtió, destacando que sin una política industrial y agraria seria, será imposible poner freno a la masificación turística sin perjudicar la economía local.

Los asistentes a la jornada realizaron un análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) y CAME (Corregir las debilidades, Afrontar las amenazas, Mantener las fortalezas y Explotar las oportunidades). Entre las amenazas identificadas, se destacaron la pérdida de identidad, la especulación con la vivienda y la masificación. En cuanto a las fortalezas, se mencionaron el patrimonio cultural y natural, así como el clima y la seguridad del entorno.

Las conclusiones del análisis trazaron una hoja de ruta clara: mejorar la movilidad y el transporte público, regular la capacidad de carga turística, proteger el patrimonio cultural y adaptar los servicios a un perfil de turismo familiar. Además, se planteó fomentar la desestacionalización a través de experiencias en temporada baja y digitalizar el comercio local.

Al cierre de la jornada, se hizo patente que Benitatxell está en un punto de inflexión. El futuro del municipio no dependerá de soluciones rápidas ni milagrosas, sino de un modelo de turismo planificado, regulado y, sobre todo, participativo. Un modelo que ponga por delante el bienestar de los residentes, sin perder de vista los beneficios del turismo. Como se expresó en la jornada: “Todo turismo que no gestionemos, será hecho contra nosotros”.

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