El Gobierno Valenciano ha decidido intensificar los esfuerzos para controlar la sobrepoblación de jabalíes en la Comunitat Valenciana, debido a los riesgos asociados a la peste porcina africana (PPA). En este sentido, ha adjudicado un encargo de emergencia a la empresa pública Vaersa, con un importe total de 4 millones de euros. Este presupuesto forma parte de los 6 millones de euros destinados al plan de choque frente a la peste.
Este servicio de control poblacional de jabalíes incluye medidas complementarias como la instalación de jaulas trampa en áreas donde la caza no está permitida, lo que representa aproximadamente el 20% del territorio de la Comunitat Valenciana. La intervención en estas zonas es considerada prioritaria, ya que algunas de ellas sirven de conexión con Cataluña, donde se localiza uno de los focos activos de la PPA.
Zonas prioritarias de intervención
El Consell ha señalado que las actuaciones se llevarán a cabo en espacios donde la caza no es posible, como zonas de seguridad, refugios de fauna, áreas periurbanas y otros ámbitos en los que la presión cinegética no es suficiente para reducir la población de jabalíes. La Marina Alta es una de las 14 zonas donde se instalarán las jaulas trampa, junto a otras áreas como el Baix Maestrat, La Plana y L’Horta.
La intervención en la Marina Alta se considera crucial, ya que se encuentra cerca de rutas que conectan con zonas de alto riesgo, y la proliferación de jabalíes podría tener consecuencias graves para la seguridad vial y el equilibrio ecológico.
Nuevo dispositivo logístico para la gestión de cadáveres de jabalíes
El plan también contempla la creación de una unidad logística que será responsable de la recogida y destrucción de los cadáveres de los jabalíes cazados. Esta unidad, en funcionamiento desde enero, se ha reforzado con 16 rutas adicionales desde la semana pasada. Entre sus funciones, se incluye la coordinación de las actuaciones, la gestión de la recogida de cadáveres, y la monitorización de la población de jabalíes.
Los cadáveres de los jabalíes abatidos serán transportados a puntos móviles distribuidos por las distintas comarcas, incluidos algunos de la Marina Alta, para ser almacenados en cámaras frigoríficas hasta su eliminación. Esta medida busca prevenir la propagación de la peste porcina africana y garantizar el cumplimiento de la normativa autonómica para la gestión de ungulados.
El plan de control poblacional de jabalíes también contempla la colaboración con los ciudadanos, quienes podrán reportar cualquier hallazgo de fauna muerta o herida a través del número de emergencias 112. Asimismo, se proporcionará apoyo técnico y veterinario especializado para garantizar el correcto desarrollo de las actividades de trampeo y el manejo sanitario de los ejemplares.