El Poble Nou de Benitatxell cuenta desde esta semana con un nuevo espacio de estacionamiento público en uno de sus accesos principales. El parking El Mirador, situado junto a la Carretera Vella de Xàbia, abre al público tras varios meses de trabajos y lo hace con una propuesta que va más allá del simple aparcamiento, al aprovechar su emplazamiento para ofrecer vistas abiertas al entorno natural y agrícola del municipio.
El nuevo recinto incorpora 67 plazas para automóviles, incluidas dos adaptadas para personas con movilidad reducida. A ello se suman dos puntos de recarga para vehículos eléctricos, uno de ellos asociado a una plaza accesible, además de espacios reservados para siete motocicletas, un vehículo de movilidad personal y bicicletas.
Con esta actuación, el actual equipo de gobierno eleva a doce el número total de parkings en el núcleo urbano y su entorno, siendo esta la sexta nueva bolsa de aparcamiento creada en los últimos siete años.
Financiación y alcance del proyecto
La actuación ha sido posible gracias a las ayudas destinadas a proyectos singulares locales de energía limpia en municipios de reto demográfico, dentro del PROGRAMA DUS 5000, integrado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El proyecto ha contado con una inversión total de 772.307 euros, de los cuales 315.543 euros proceden de subvenciones.
Además del estacionamiento, el proyecto ha permitido prolongar la acera existente hasta el cementerio municipal, mejorando la seguridad y accesibilidad para los peatones. Esta conexión facilita llegar a pie desde el casco urbano en pocos minutos, reforzando el carácter de aparcamiento disuasorio del nuevo espacio.
Integración paisajística y sostenibilidad
El diseño del parking se ha planteado como una zona de transición entre el casco urbano y el entorno natural, con especial atención a la integración paisajística. Las contenciones de tierras se han resuelto mediante muros de mampostería de piedra, buscando mimetizarse con los bancales colindantes.
El pavimento de adoquín sobre capas drenantes permite recoger y almacenar el agua de lluvia en el propio terreno, reduciendo escorrentías y favoreciendo la conservación del suelo y la vegetación.
La plantación se ha organizado en tres estratos —arbolado, setos y tapizantes—, utilizando especies autóctonas como algarrobos, olivos, naranjos, cipreses o moreras, junto a cepas de vid y plantas aromáticas como romero, tomillo o lavanda. Las barandillas, de acero sin tratar y con una presencia visual mínima, se han diseñado para que el paso del tiempo contribuya a su integración natural en el paisaje.







