“Podéis ser lo que queráis”. Este es el mensaje que se quiso hacer llegar, el sábado 7 de marzo, desde el auditorio del Centro Social de Dénia, a todas las niñas, durante el homenaje a las mujeres científicas e investigadores; que fue el acto central del programa por el 8M, Día Internacional de la Mujer, organizado por la concejalía de Igualdad y Diversidad del Ayuntamiento de Dénia.
Durante el acto se rindió homenaje a una representación de este colectivo, desde su pionera, María Hervás hasta las actuales: Anna Adam Artigues, Andrea Cabrera Pastor, Mar Giner Calabuig, Marta González Monfort, Paula Jiménez Gómez, Cristina Marco Sánchez, Ana Monfort Vengut, Paula Mut Arbona, Lucía Torres Fernández y Ana Toribio González.
El acto comenzaba con la proyección de unos audiovisuales en los que se explicaba, en primer lugar, la trayectoria de María Hervás, la primera mujer en aparecer en una orla de Medicina, y la tercera mujer de España en estudiar Medicina; becada en la Sorbona de París, conoció también a Marie Curie. Y después, cada una de las científicas dianenses explicaban su campo de estudio y trabajo; además de otros aspectos, como la figura de la mujer en la ciencia, la maternidad y conciliación laboral y familiar; o la financiación.
Foto galería de Tino Calvo:
Posteriormente, el concejal de Igualdad y Diversidad, Javier Scotto resaltando que estas mujeres lucharon contra el llamado «efecto Matilda», un sesgo histórico que ha invisibilizado los logros conseguidos por mujeres, atribuyéndoselos a hombres. Scotto también ponía el foco en las dificultades que han encontrado a lo largo del camino; para finalizar resaltando que las mujeres científicas homenajeadas esa tarde-noche son un ejemplo de la superación de esos obstáculos.
También el alcalde, Vicent Grimalt iniciaba su discurso con esa «invisibilización» de las mujeres en la ciencia, con un efecto de apagado de luces en el auditorio mientras iniciaba sus palabras para ir progresivamente encendiéndose, acompañada del mensaje de la necesidad de revertir dicha invisibilidad. Grimalt ponía en evidencia que menos de un tercio de las investigadoras son mujeres, y solo un 3% han recibido premios en ciencia. El munícipe incidía en la importancia de la contribución de la mujer a la ciencia, y finalizaba con un mensaje claro hacia las niñas y jóvenes: «vosotras también podéis ser lo que queráis ser».
Tras estos discursos, Grimalt y Scotto hicieron entrega de un diploma de reconocimiento y la insignia de oro a cada una de las homenajeadas.
En representación de estas, tomaba la palabra, en primer lugar, Regina Monsalve, familiar de María Hervás; quien se mostraba orgullosa por su tía abuela, y recordaba cómo se consiguió una plaza en nombre de Hervás, en la ciudad. Monsalve explicaba que no entendía por qué su tía abuela no tenía una calle o plaza en su ciudad, como sí lo tenían sus compañeros de orla de Medicina en Valencia. Y su petición al Ayuntamiento fue el germen de dicha plaza, en pleno centro urbano dianense. También Monsalve quiso incidir en ese mensaje para las generaciones futuras: «podéis ser lo que queráis ser».
Por su parte, Paula Mut fue la encargada de cerrar el acto dirigiéndose al auditorio, en nombre de esa representación de científicas e investigadoras. Durante su discurso, Mut realizaba varios mensajes claros como la necesidad de revertir dicha invisibilidad, señalando que «estos actos hacen visible lo que no se ve»; el «momento de inestabilidad» que vive la ciencia en España; o la conciliación laboral y familiar.
Mut también reivindicaba una «ciencia más estable, cuidada y reconocida socialmente», así como la «necesidad de una estructura que permita que este talento se quede».
Foto galería de Tino Calvo:

























































