Falta de respeto institucional, poca transparencia o gestión del rodillo por el ejecutivo local. Estos son algunos de los motivos en los que coincidían los tres grupos de la oposición, PP, Vox y Gent de Dénia, para votar en contra del Presupuesto Municipal del Ayuntamiento para este ejercicio 2026.
Este documento presupuestario era aprobado en el pleno ordinario del mes de marzo, celebrado ayer jueves día 26 por la tarde, con los votos a favor del gobierno local, PSPV-PSOE y Compromís.
El concejal de Servicios Económicos, Paco Roselló era el encargado de explicar los puntos principales de la planificación económica para este ejercicio, que se eleva a cerca de 86,6 millones de euros, lo que supone una subida del 7% respecto al año pasado, más de cinco millones de euros entre ambos ejercicios. Roselló incidía en lo que ya había comentado por la mañana, en la presentación en sociedad, que no hay subida de impuestos ni de tasas municipales. Entre otros aspectos, justificaba la subida en el incremento de la participación de los tributos del Estado.
Por su parte, la edil de Promoción Económica y portavoz accidental de Compromís, Maria José García defendía que este presupuesto es «un ejemplo política útil» y aseguraba que «mejora el día a día de los vecinos», además de ser «un presupuesto para avanzar, que combinan presente y futuro«. Y como había hecho por la mañana, resaltaba «tres proyectos clave»: la rehabilitación del Mercado Municipal, la creación y adecuación de instalaciones deportivas, y el futuro Espai Polivalent.
Fotos Tino Calvo
Oposición
El concejal y portavoz de Gent de Dénia, Mario Vidal criticaba el poco tiempo facilitado por el equipo de gobierno para estudiar «500 hojas en tres días»; en referencia a que se les facilitó este presupuesto el lunes, 23 de marzo, en Comisión Informativa, y se elevaba a aprobación, tres días después, en el pleno del 26 de marzo. Vidal criticaba la subida del 7%, e incluso realizando otra comparativa, con los del año 2024, aumentando en 11 millones de euros; en dos ejercicios. Para el portavoz independiente «no son unos presupuestos reales» y también denunciaba que «no observamos que el dinero de la ciudadanía esté bien gestionado».
También el portavoz y concejal de Vox, Félix Redondo reprochaba ese incremento del 7% porque no se ve reflejado en la ciudad. Criticaba que pese a ese aumento Dénia no está más limpia, ni más cuidada, ni más accesible. Redondo lamentaba la gestión de rodillo de socialistas y valencianistas, indicando la frase «como Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como«. Incidía en que cada año el presupuesto se incrementa «y cada año las playas están más sucias y la ciudad más incómoda» e instaba a «emplear ese dinero para ayudas al alquiler de los vecinos, en vivienda para la ciudadanía».
Desde el grupo municipal del PP, su responsable en materia económica, José Antonio Cristóbal también denunciaba, al igual que sus antecesores, el «poco tiempo de estudio» de este documento. Y lo definía a través de tres ideas.
Por un lado, falta de respeto institucional, precisamente, al entregar el presupuesto con dos días de margen de estudio, incidiendo en que «es un intento deliberado de amordazar a la oposición y hurtar el debate democrático». Por otro lado, Cristóbal hablaba en términos de «vulneración del derecho a la información«. Y en tercer lugar, «gestión de rodillo«, con lo que buscan, a su juicio, «imponer su mayoría a base de prisas y oscuridad».
También señalaba la baja inversión en infraestructuras, con solo el 12,03% del presupuesto dedicado a mejoras, y la creciente dependencia de préstamos para financiar proyectos, lo que considera una gestión insostenible. Finalmente, alertaba sobre la alta presión fiscal en Dénia, con un récord histórico de impuestos, y la falta de transparencia en la distribución de esos fondos, lo que calificaba como un “presupuesto de supervivencia política” y no de progreso real para la ciudad.
Fotos Tino Calvo




