El pleno ordinario del Ayuntamiento de Ondara aprobó, ayer, el Plan de Inversión Municipal 2026, dotado con 1.150.000 euros y financiado íntegramente con el remanente de tesorería de 2025, gracias a los votos favorables del PSPV-PSOE y del Partido Popular.
El punto contó con el voto en contra de Compromís, que calificó el acuerdo entre socialistas y populares como un «pacto de traición» y criticó que el plan no incluyera actuaciones en materia de vivienda pública.
El plan, que se tramita mediante la Modificación de Crédito 4/2026, recoge un conjunto de inversiones consideradas financieramente sostenibles, validadas por los servicios técnicos municipales, y es fruto de un acuerdo cerrado entre el gobierno municipal (PSPV-PSOE) y el PP después del período de trabajo abierto, ya que el punto quedó sobre la mesa en el pleno anterior.
Postura del PP
El debate fue iniciado por el portavoz del Partido Popular, Álex Hernández, quien valoró muy positivamente el resultado de la negociación. Hernández destacó que el acuerdo es “un gran acuerdo” porque incorpora propuestas del gobierno y del grupo popular, y subrayó que muchas de las inversiones incluidas “se vienen reclamando desde hace años en el pueblo”.
El portavoz popular subrayó la importancia de las actuaciones incluidas a propuesta del PP, como la construcción de dos nuevas pistas municipales de pádel, la renovación integral del piso del Trinquet Municipal y la mejora de aparcamientos públicos, y lamentó que otras propuestas, como las pistas de tenis, quedaran fuera por falta de espacio dotacional.
En este sentido, Hernández defendió que el PP “no pacta con partidos, sino con Ondara y con el pueblo”, e insistió en que el objetivo de su grupo es llegar a acuerdos que permitan ejecutar inversiones útiles y reales.
Postura de Compromís
El portavoz de Compromís, Lluís Fornés, protagonizó la intervención más crítica del debate. Fornés cuestionó el proceso seguido y lamentó que el acuerdo se hubiera cerrado entre PSPV y PP antes de las comisiones informativas, después de que, según recordó, Compromís hubiera pedido precisamente abrir un espacio de participación entre todos los grupos.
Fornés denunció lo que calificó como un nuevo ejemplo de “bipartidismo” y afirmó que el pacto dejó a Compromís fuera de la decisión. Aunque reconoció que el acuerdo es “lícito y democrático” porque PSPV y PP suman mayoría, dijo que “queda feo” después de haber defendido públicamente un trabajo conjunto. El portavoz valencianista también criticó la distribución de las inversiones, asegurando que la mayor parte corresponden al PSPV y al PP, y sostuvo que algunas actuaciones incluidas no son urgentes ni prioritarias.
El núcleo central de la crítica de Compromís fue la ausencia de inversiones en vivienda pública. Fornés defendió que la vivienda es “la necesidad más urgente de Ondara” y acusó a los dos principales grupos de dejar pasar una oportunidad para abordar este problema, citando la dificultad de acceso a la vivienda por parte de jóvenes y familias del municipio, así como ejemplos de pueblos vecinos que sí han impulsado proyectos de vivienda pública.
Con un tono muy duro, Fornés llegó a calificar el acuerdo como un “pacto de traición”, afirmando que el PSPV traicionaba sus principios y su programa electoral, y vinculó el pacto con una estrategia de “foto y inauguraciones” de cara al ciclo electoral de 2027.
En el segundo turno de intervenciones, Fornés profundizó en el debate jurídico y defendió que el decreto ley estatal que regula las inversiones financieramente sostenibles sí permitiría destinar recursos a actuaciones en materia de vivienda, apuntando que otros municipios vecinos ya han impulsado proyectos de vivienda pública a partir de este marco legal.
El portavoz de Compromís citó ejemplos de pueblos cercanos y acusó al gobierno de Ondara de no querer aprovechar esta posibilidad, a pesar de la creciente dificultad de acceso a la vivienda por parte de jóvenes y familias del municipio.

Turno de réplica
En su turno de réplica, el portavoz del PP, Álex Hernández, rechazó las acusaciones de Compromís y recordó que su grupo ha defendido iniciativas en materia de vivienda en otros momentos, como el Plan VIVE de la Generalitat, que —según afirmó— no se llevó a cabo en Ondara por el voto en contra de Compromís.
Hernández insistió en que el Plan de Inversión aprobado no permite legalmente destinar los fondos a la compra de vivienda o de suelo para vivienda pública, ya que se trata de inversiones financieramente sostenibles con requisitos muy concretos. Además, aseguró que Compromís “no ha presentado ninguna propuesta formal ni técnica” para incorporar al plan, más allá de una reivindicación genérica de vivienda, y negó que el PP se esté apropiando de propuestas de otros grupos.
El concejal de Hacienda, Jordi Ruiz (PSPV-PSOE), defendió el proceso seguido y el contenido del plan. Ruiz afirmó que el gobierno abrió formalmente la negociación a todos los grupos municipales, pero destacó que, para ser estudiadas por los servicios técnicos, las propuestas debían ser concretas, cuantificadas y ajustadas a los criterios de inversiones financieramente sostenibles.
Según Ruiz, tanto PSPV como PP presentaron documentos detallados que sí pudieron ser valorados técnicamente, mientras que Compromís no concretó ninguna propuesta viable en el marco legal de este plan.
El equipo de gobierno insistió en que el régimen de las inversiones financieramente sostenibles no permite la compra de terrenos, un requisito imprescindible para poder construir vivienda pública.
En este sentido, Miguel Gomis subrayó que el Ayuntamiento de Ondara no dispone actualmente de terrenos municipales de titularidad propia destinados a este uso, y que, sin suelo, no es legalmente posible ejecutar promociones de vivienda pública dentro de este tipo de inversión. Además, Ruiz destacó que el plan es posible gracias a la buena situación económica del Ayuntamiento, con deuda cero y un período medio de pago inferior a los 30 días.