El jurista Baltasar Garzón ha reivindicado la defensa de los derechos humanos, la memoria democrática y la igualdad ante la ley, en Dénia, donde lanzó duras críticas contra los aforamientos, el negacionismo histórico y determinadas resoluciones judiciales recientes.
El ex magistrado participaba, el martes 19 de mayo, por la tarde, en un conversatorio, junto con Ángeles Solanes, catedrática de Filosofía del Derecho y Política de la Universidad de Alicante; en el marco del ciclo ‘Memòria i futur’, organizado por el Ayuntamiento dianense y que este año celebra su vigésimo aniversario.
En la previa, Garzón atendía a los medios de comunicación. En este marco, aseguraba que “el aforamiento debía dejar de existir” porque lo que nació como “una medida de protección y garantías se ha convertido en una disposición de protección e impunidad”. En ese sentido, defendía que “todos los ciudadanos somos iguales ante la ley”.
Asimismo, el ex juez abordaba cuestiones relacionadas con la memoria histórica, la jurisdicción universal y la situación política internacional. Sobre la impunidad de los crímenes franquistas, afirmó que la Ley de Amnistía española “se convirtió en una norma de impunidad intocable hasta el día de hoy con amparo judicial y protección de las instituciones”.
Garzón lamentaba además que, tras la dictadura, “muchos de los jueces se acostaron en una dictadura, se despertaron a la democracia y ya está, no ocurrió nada”, denunciando así la ausencia de una verdadera justicia transicional en España.
El jurista también cuestionaba la reciente decisión judicial relacionada con el president de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón. Garzón afirmaba que no comparte “la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Valencia respecto del señor Mazón”, de no investigarle por la gestión de la DANA, y calificaba de “inaceptable” la paralización de avances en la investigación judicial al respecto. En ese contexto, defendía el derecho a criticar resoluciones judiciales: “No porque sean dictadas por la justicia tenemos que callar”.
Impunidad
Preguntado por su actuación en causas internacionales, como el caso de Augusto Pinochet (durante su dictadura en Chile se produjo la desaparición del sacerdote de Xàbia, Antoni Llidó) reivindicaba el papel de las víctimas en los procesos de memoria y reparación.
“La lucha contra la impunidad no solo en España, sino también en la mayor parte de los países, ha sido una confrontación permanente de la ciudadanía y específicamente de las víctimas ante la impunidad impuesta desde el poder”, afirmaba.
El ex magistrado lamentaba el auge de movimientos de extrema derecha en América Latina, alertando de que determinados discursos actuales “socavan los cimientos del sistema democrático” y convierten la democracia “en un cascarón vacío”.
Defensa de su actuación en Gürtel
Preguntado por las consecuencias personales y profesionales de su actuación en el caso Gürtel, Garzón defendía su labor judicial y aseguraba que actuó conforme a derecho. “Si estás como servidor público, en este caso de la justicia, estás para cumplir. Y si no, te marchas”, sostenía.
También reivindicaba la validez de la investigación inicial del caso Gürtel pese a su posterior inhabilitación: “Veintitantos procedimientos y casi trescientos condenados. Algo bien se haría”.
Advertencia sobre derechos humanos y extrema derecha
Por otro lado, Garzón mostraba su preocupación por la situación internacional y el avance de posiciones extremistas. “No podemos quedarnos impasibles, inertes, indiferentes” ante situaciones como “el genocidio de Gaza” o la vulneración de derechos humanos, afirmaba.
Asimismo, criticaba discursos antimigración y señalaba el crecimiento electoral de Vox en provincias como Almería: “¿Qué es lo que quieren entonces? ¿Esclavos o personas con derechos?”.
Foto galería de Tino Calvo:

























