La Biblioteca Juan Chabás de Dénia ha acogido, este lunes 20 de julio, la defensa de los trabajos de fin de grado de cuatro estudiantes del Grado en Gastronomía y Artes Culinarias de la Universidad de Alicante.
Una jornada que ha servido para poner el punto final a la formación de la quinta promoción de estos estudios y para mostrar el potencial de la gastronomía como disciplina vinculada a la innovación, la sostenibilidad y el compromiso social.
El acto, organizado por el Centro de Gastronomía del Mediterráneo Gasterra UA-Dénia junto al Grado en Gastronomía y Artes Culinarias y la Facultad de Ciencias, ha contado con la participación del alcalde de Dénia, Rafa Carrió; el concejal de Ciudad Creativa UNESCO de la Gastronomía, Raúl García de la Reina; el decano de la Facultad de Ciencias, Antonio Sánchez; y la directora de Gasterra, Juana Jordá.

Durante la inauguración, el alcalde felicitó a los estudiantes y destacó que cada uno de los proyectos presentados «representa una oportunidad para reimaginar cómo la cocina puede ser vehículo de transformación social y de sostenibilidad». Carrió aprovechó además para reiterar el compromiso del Ayuntamiento con la implantación del futuro Grado en Ciencias Gastronómicas y avanzó que la ciudad inaugurará próximamente el nuevo Centro de Gastronomía del Mediterráneo en la finca de Torrecremada.
Por su parte, la coordinadora del grado, Aranzazu Valdés, subrayó el carácter transversal de esta promoción y aseguró que los trabajos reflejan una formación «sólida y conectada con los retos reales de la sociedad y del sector alimentario».

Investigaciones con impacto
Las investigaciones presentadas abarcan ámbitos muy diversos de la gastronomía. Camilo Franco Londoño analizó el papel de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) en la competitividad de las exportaciones agroalimentarias de España, Francia e Italia, concluyendo que estos distintivos permiten competir desde la calidad y la sostenibilidad, más allá del precio.
Por su parte, Tania Valero Cortés centró su trabajo en la reutilización del bagazo procedente de la elaboración de cerveza para la fabricación de galletas enriquecidas, una propuesta que apuesta por la economía circular al transformar un residuo agroindustrial en un ingrediente con alto valor nutricional.
La estudiante Ksenia Yugas abordó la influencia de los sesgos cognitivos y del marketing gastronómico en la elección de alimentos, mientras que José Carlos Llorca Ferrer presentó un estudio sobre la gastronomía como herramienta de resiliencia comunitaria en situaciones de emergencia, tomando como referencia la labor de World Central Kitchen y Alicante Gastronómica Solidaria, entidad en la que colaboró como voluntario durante la DANA.

Una formación multidisciplinar
La defensa de los trabajos puso de manifiesto el enfoque multidisciplinar del Grado en Gastronomía y Artes Culinarias, que integra conocimientos de economía, nutrición, psicología, antropología y ciencias de los alimentos para responder a los desafíos actuales del sector.
El tribunal evaluador estuvo presidido por José Vicente Gimeno Beviá, con Borja Ferrández Gómez como secretario y Enrique Moltó Manero como vocal. Con esta jornada concluye el recorrido académico de una nueva promoción que sitúa la gastronomía como una disciplina capaz de generar conocimiento, impulsar la innovación y ofrecer soluciones a retos sociales y medioambientales.