El acuerdo alcanzado entre la Conselleria de Sanidad y el sindicato médico CESM CV pone fin a meses de conflicto laboral y recoge varias de las reivindicaciones históricas del colectivo médico valenciano. Así lo han explicado en el programa Primer Café de Dénia FM 92.5, Omar Zamora, miembro de CESM CV, y Víctor Robert, médico de atención primaria en el Centro de Salud de Dénia y representante sindical.
Los facultativos consideran que el pacto supone un avance significativo, aunque reconocen que no recoge el cien por cien de sus demandas. Zamora ha señalado que se trata de un acuerdo “muy satisfactorio, muy positivo y muy trascendental”, al incorporar por escrito compromisos que el colectivo venía reclamando desde hace años.
Uno de los principales puntos del acuerdo es la implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales en sanidad. Según explicaron los representantes sindicales, la novedad más relevante es que esta jornada se organizará de lunes a viernes, eliminando el sábado como jornada ordinaria de compensación.
Esta modificación tendrá también efectos sobre las guardias de los sábados, que pasarán a abonarse como una guardia completa, equiparándose a las realizadas en domingos o festivos. Además, los profesionales tendrán derecho a la libranza correspondiente tras estas jornadas.
Nuevas medidas para la atención primaria
Los representantes médicos han destacado especialmente las medidas relacionadas con la atención primaria, uno de los ámbitos que, según apuntaron, más ha sufrido los problemas de organización y falta de recursos en los últimos años.
Víctor Robert explicó que el acuerdo establece una «limitación de las agendas de los médicos de familia a 32 pacientes diarios y de los pediatras de atención primaria a 25 pacientes, con el objetivo de mejorar la calidad asistencial y reducir la sobrecarga de los profesionales».
Otra de las medidas previstas es la creación de los Puntos de Atención Continuada (PAC), que permitirán atender determinadas urgencias sin sacar al médico de familia de su consulta habitual. Estos dispositivos comenzarán a implantarse en poblaciones de más de 50.000 habitantes y posteriormente se extenderán a municipios de entre 15.000 y 50.000 habitantes.
Los médicos también han valorado positivamente el compromiso de evitar que los equipos SAMU funcionen sin médico, una situación que, según explicaron, obligaba en ocasiones a movilizar a facultativos de los centros de salud para cubrir emergencias.
Triaje sanitario y gestión de la demanda
El acuerdo contempla también cambios en la organización de la atención en los centros de salud mediante la gestión compartida de la demanda. Los representantes sindicales defienden que la primera valoración de los pacientes sea realizada por personal sanitario, permitiendo determinar si la atención corresponde a medicina, enfermería u otros profesionales.
Con esta medida se pretende que las agendas médicas se centren en los pacientes que realmente necesitan valoración facultativa y evitar interrupciones constantes durante la consulta.
El reto ahora: recursos y cumplimiento del acuerdo
Tanto Zamora como Robert han insistido en que el cumplimiento del pacto dependerá de que la administración aporte los recursos necesarios. La aplicación de las medidas está prevista de forma progresiva a partir de 2027 y requerirá un incremento presupuestario, especialmente para la implantación de los nuevos dispositivos asistenciales.
Desde CESM CV señalan que la mejora de las condiciones laborales puede contribuir también a reducir la fuga de profesionales hacia otros ámbitos y favorecer que más médicos permanezcan en la sanidad pública.
El acuerdo incluye además medidas para abordar las sustituciones por bajas y ausencias. Entre ellas, la posibilidad de cubrir estas necesidades mediante módulos retribuidos para otros profesionales, especialmente a partir del quinto día en bajas no programadas.
Mejoras también en el ámbito hospitalario
En el área hospitalaria, los representantes médicos han destacado igualmente el impacto de la implantación de las 35 horas y la mejora en la compensación de las guardias de sábado, que dejarán de contabilizarse como una jornada ordinaria de lunes a viernes.
Aunque reconocen que algunas reivindicaciones, como el incremento de la retribución de la hora de guardia, no se han conseguido en esta negociación, consideran que el acuerdo supone un paso adelante para mejorar las condiciones de los facultativos y, en consecuencia, la calidad del servicio sanitario.
Los representantes sindicales han asegurado que continuarán trabajando para vigilar el cumplimiento de los compromisos adquiridos y mantener sus reivindicaciones en el ámbito estatal.