Sucesos

Registros en Dénia por una operación contra una red de cocaína a nivel nacional

La Policía Nacional ha detenido 27 personas implicadas con la venta y distribución de droga
Fardos de cocaína incautados durante la operación / PN

Dénia ha formado parte de una amplia operación de la Policía Nacional contra una organización criminal presuntamente dedicada a producir y preparar cocaína en España para abastecer posteriormente a otras redes. La ciudad fue escenario de uno de los 11 registros realizados durante una investigación que se ha extendido durante aproximadamente un año y medio y que ha terminado, hasta el momento, con 27 personas detenidas.

El dispositivo se desarrolló en distintos puntos del país, con siete entradas en Madrid y otras actuaciones en Rivas Vaciamadrid, Illescas, Dénia y Don Benito. Según el balance policial, durante los registros fueron intervenidos 163 kilos de cocaína, cerca de 98.000 euros en efectivo, 12 vehículos, un arma de fuego y material presuntamente empleado para preparar y manipular la droga.

La investigación permanece abierta y la Policía Nacional no descarta que puedan producirse nuevas detenciones.

Una red dedicada al procesamiento de la cocaína

Las pesquisas comenzaron en febrero de 2025 sobre una organización asentada principalmente en la Comunidad de Madrid. Los investigadores sostienen que el grupo mantenía una estructura jerarquizada, con funciones diferenciadas entre sus integrantes y métodos concebidos para dificultar la actuación policial.

Su actividad no se habría limitado al transporte y distribución de la droga. La principal especialización atribuida al entramado era la extracción del clorhidrato de cocaína, así como su posterior adulteración y corte en diferentes instalaciones clandestinas.

De acuerdo con la investigación, el grupo conseguía introducir grandes cantidades de estupefaciente en Europa camufladas en cargamentos de madera, fruta, chatarra o cemento. Los contenedores llegaban por vía marítima a puertos europeos y la Policía señala especialmente la ruta a través de Bélgica, donde la organización habría contado con al menos un contacto.

De los puertos europeos a laboratorios en España

Una vez desembarcada la mercancía, la droga era trasladada por carretera hasta España en vehículos dotados de compartimentos ocultos, conocidos como caletas.

Parte de la cocaína llegaba integrada o escondida en otros materiales, por lo que el grupo necesitaba realizar un proceso químico para recuperarla. Para ello habría instalado laboratorios clandestinos en fincas rurales y zonas poco pobladas, donde se separaba el clorhidrato de cocaína de los productos utilizados para ocultarlo.

Después, la sustancia era llevada a otras instalaciones, algunas de ellas situadas en domicilios particulares, en las que se realizaban las labores de adulteración y corte. El objetivo, según la Policía, era mezclar el producto con compuestos de menor coste y aspecto parecido para incrementar su peso y aumentar el beneficio económico obtenido con su venta.

El producto preparado terminaba almacenado en instalaciones próximas a los grandes núcleos urbanos antes de ser entregado a otras redes o compradores.

Una estructura con funciones muy definidas

La Policía atribuye la dirección del grupo a un hombre con conocimientos avanzados sobre los procesos químicos empleados en la extracción de cocaína. Dentro de la organización era conocido como “el gordo” o “quemado”, sobrenombre que, según los investigadores, estaba relacionado con unas quemaduras que había sufrido años atrás en el rostro y las manos durante uno de estos procesos.

Entre sus funciones se encontraba supuestamente la selección y alquiler de fincas donde instalar los laboratorios, así como la captación de personas encargadas de trabajar en ellos y su formación.

La investigación también le atribuye contactos con organizaciones colombianas, especialmente en Cali, además de desplazamientos a Panamá y Bélgica vinculados presuntamente a los acuerdos y las rutas utilizadas para introducir la droga en Europa.

En su círculo de confianza se encontraba un sobrino conocido como “el artista”, al que los agentes atribuyen conocimientos técnicos sobre el procesamiento y adulteración de la cocaína. Otra de las figuras relevantes era el denominado “llanero”, que habría asumido la gestión de almacenes, el contacto con proveedores de precursores químicos y la recaudación del dinero procedente de las ventas.

Por debajo de este nivel operaban los llamados cocineros o artistas, encargados del trabajo químico, junto a otros integrantes responsables de trasladar y custodiar la mercancía.

Transportes mediante el método GO-FAST

Para mover la droga entre distintos puntos, la organización utilizaba el sistema conocido como GO-FAST, basado en desplazamientos rápidos por carretera mediante turismos y vehículos de carga preparados con compartimentos escondidos.

Estos transportes permitían llevar la mercancía hasta naves industriales, viviendas o almacenes situados cerca de las zonas en las que se encontraban los compradores.

Cuatro laboratorios desmantelados y 163 kilos de cocaína

La fase operativa de la investigación se desarrolló en cuatro etapas, la última de ellas el pasado 23 de junio. Las 11 entradas y registros permitieron desmantelar cuatro laboratorios clandestinos, localizados en Don Benito, Madrid, Leganés e Illescas.

Además de los 163 kilos de cocaína, los agentes intervinieron 100 gramos de marihuana, 20 gramos de droga sintética, alrededor de 1.000 litros de precursores químicos y cinco kilos de sustancias supuestamente destinadas al corte de la droga.

También fueron decomisados dos envasadoras, seis prensas, cuatro básculas de precisión, sellos y moldes, además de 14 teléfonos u otros dispositivos móviles.

La operación permitió intervenir igualmente 12 vehículos, casi 98.000 euros y un arma de fuego. Paralelamente, fueron bloqueados bienes vinculados presuntamente a la red valorados en cerca de 115.000 euros en vehículos y 258.000 euros en inmuebles.

27 detenidos y tres ingresos en prisión

El operativo se ha saldado con 27 detenidos, 23 de ellos en España y cuatro en Australia. Las actuaciones policiales se han desarrollado en diferentes localidades, entre ellas Madrid, Rivas Vaciamadrid, Recas, Talavera de la Reina y Almería.

A los arrestados se les atribuyen presuntos delitos de organización criminal y tráfico de sustancias estupefacientes.

Tras su puesta a disposición judicial, se acordó el ingreso en prisión de tres de los detenidos, a quienes la investigación considera dirigentes de la organización.

La Policía Nacional mantiene abiertas las pesquisas y señala que no se descartan nuevas detenciones conforme avance la investigación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *