Vivienda

Dénia blinda los barrios residenciales ante las viviendas de uso turístico

El pleno extraorinario aprueba la nueva ordenanza tras aceptar alegaciones de particulares y asociaciones
Panorámica de Dénia / Tino Calvo

Dénia pone freno a los apartamentos turísticos en el núcleo urbano. Ese es, a grandes rasgos, el objetivo de la nueva ordenanza reguladora de las viviendas de uso turístico, aprobada definitivamente durante el pleno extraordinario celebrado en la mañana de este lunes, 17 de agosto.

Según ha explicado la concejala de Territorio, Maria Josep Ripoll, la regulación surge como respuesta a la proliferación de viviendas turísticas en barrios eminentemente residenciales y sin una clara vocación turística.

“Son zonas pensadas para que la gente del pueblo viva tranquilamente. Los residentes tienen que tener calidad de vida; si no, tampoco existirá margen para que los visitantes disfruten de la ciudad”, señaló.

El objetivo de la normativa es, por tanto, proteger la vida cotidiana en los barrios y garantizar un mayor equilibrio en el tejido social de la ciudad.

Alegaciones incorporadas a la ordenanza

Tras el periodo de exposición pública, el Ayuntamiento ha aceptado varias de las alegaciones presentadas al texto inicial.

Entre los cambios introducidos, se permitirá la compatibilidad con el uso turístico en determinados casos “muy controlados” dentro de algunos barrios residenciales.

También se amplía el ámbito de compatibilidad en zonas del Raset y del casco histórico, incorporando áreas como Les Roques y las calles Sant Pere y Loreto.

Por otro lado, en aquellas zonas en las que sí se permiten nuevas altas turísticas, como la avenida Miguel Hernández en su tramo más próximo al puerto, el límite aumenta del 15 % al 25 %.

¿Cómo queda la regulación?

La ordenanza divide el núcleo urbano en tres grandes ámbitos en función de la presencia actual de viviendas turísticas y del carácter residencial de cada zona.

El primer ámbito, el de mayor carácter turístico, coincide con zonas con pocos residentes permanentes y una elevada presencia de viviendas destinadas al alquiler turístico. En estos espacios se permitirán nuevas altas, aunque de manera limitada.

Se trata principalmente del área comprendida entre el camí del Llavador y la playa. Tras la incorporación de las alegaciones, el porcentaje máximo permitido se eleva hasta el 25 % de las viviendas de esta zona.

El segundo ámbito, denominado de compatibilidad, comprende zonas en las que conviven distintos usos, como comercios, oficinas, viviendas habituales y alojamientos turísticos.

En estos barrios se mantendrá como límite el número máximo de viviendas turísticas actualmente existente. Solo podrán autorizarse nuevas altas cuando previamente se produzcan bajas.

Este ámbito incluye calles como Pont, Colón, Sandunga y Fontanella, así como Marqués de Campo, el Raset y el ensanche. Tras el periodo de exposición pública, se incorporan también las calles Sant Pere y Loreto.

En estas zonas, los porcentajes actuales se mantendrán entre el 6 % y el 10 %, dependiendo del barrio.

El tercer ámbito, el de mayor protección, corresponde a los barrios de carácter principalmente residencial. En estas zonas no se permitirán nuevas altas y las viviendas turísticas ya existentes no podrán renovar su autorización una vez esta caduque.

En este grupo se encuentran, entre otros, el barrio marinero, Les Roques, la zona intramuros, las calles Hort, Sant Antoni y Patricio Ferrándiz, así como las avenidas de Alicante y Valencia.

La ordenanza prevé que, a partir de 2029, cuando comiencen a caducar las actuales autorizaciones, el número de viviendas turísticas en el casco urbano se reduzca de forma considerable: pasaría de 639 a 344, prácticamente la mitad.

Con esta reducción, el Ayuntamiento pretende preservar los barrios destinados principalmente a la residencia permanente.

La oposición reclama estudios específicos barrio a barrio

Desde Gent de Dénia consideran que la ordenanza sigue suponiendo una “prohibición y no una regulación”. Su portavoz, Mario Vidal, ha reprochado al equipo de gobierno que no se haya elaborado un estudio específico de cada barrio para analizar de forma individualizada cómo compatibilizar el alquiler turístico con la convivencia vecinal.

En una línea similar se manifestó la portavoz del Partido Popular, Pepa Font.

“No se ha tenido en cuenta a los pequeños tenedores, que solo tienen una vivienda en ese régimen turístico y se quedan indefensos ante esta ordenanza”, afirmó.

En respuesta a estas críticas, Ripoll defendió que se trata de una normativa “novedosa y compleja”.

La concejala socialista señaló que “existen pocos ejemplos de una regulación similar” y destacó el trabajo realizado por los técnicos municipales. “Han trabajado en este reto y, finalmente, junto con las asociaciones y las alegaciones particulares, se han aceptado cambios para poder adaptarla y hacerla más participativa”, añadió.

La ordenanza ha salido adelante con los votos a favor del PSPV y Compromís. El Partido Popular se ha abstenido, mientras que Vox y Gent de Dénia han votado en contra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *