La segunda edición del Festival Literatura a la fresca en El Poble Nou de Benitatxell concluyó el pasado viernes 21 de agosto en el Centro social. La cita fue coordinada por las concejalías de Cultura e Igualdad, y la asociación Clásicas y Modernas.
La concejala de Igualdad, Isa Garrido, fue la encargada de abrir la jornada de clausura, subrayando la importancia de poner en valor el talento local y de visibilizar la creatividad que nace en el propio municipio.
Bajo esta premisa dio comienzo el primer bloque de la noche, Clásicas y Modernas, un espacio dedicado a la palabra y la creación en el que participaron tres autores vinculados a El Poble Nou de Benitatxell.

Transcurso de la cita
En este apartado, Jacinta Pastor presentó su libro de relatos Muéreme, una obra que profundiza, a través de diversas historias humanas, en la dualidad entre valentía y cobardía presente en el drama del suicidio.
Por su parte, la poetisa Ana Torres recitó composiciones de sus poemarios Mulier sapiens, un viaje evolutivo a través de la voz y la intimidad de la mujer, y Arquitectura del fango, basado en reflexiones sobre la creación a partir de citas bíblicas. Además, compartió dos poemas inéditos dedicados a sus vivencias de infancia en el municipio y en Moraira, así como a la pérdida de seres queridos.
Finalmente, Miquel Almenara presentó el libro que coescribió junto a Enric Guinot, Carta de poblament del Poble Nou de Benitatxell, 1698, una aportación de carácter historiográfico centrada en los orígenes y las raíces de la carta de poblamiento del municipio, fechada en enero de 1698.
A continuación, Marina Gilabert, representante de Clásicas y Modernas, acercó al público la figura de Francesc Almela i Vives (1901-1967), designado Escritor del Año 2026 por la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL).

La identidad y el arraigo como fuentes de inspiración
El plato fuerte de la velada fue la mesa redonda Cuando nuestra Marina se convierte en alta literatura, en la que participaron tres autoras representativas de las letras valencianas: Elvira Cambrils, Pepa Guardiola y Mar Busquets.
Durante el encuentro, las escritoras reflexionaron sobre cuestiones como el arraigo a la Marina Alta, la identidad, la perspectiva femenina en sus obras y los retos que plantea la escritura ante las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y la cultura de la inmediatez.
En relación con la pérdida de identidad y el hecho de escribir desde los propios orígenes, Elvira Cambrils defendió la importancia de partir de lo singular para alcanzar lo universal. “En cierta medida, sí es una forma de resistencia, pero también es una forma de partir de aquello que es singular.
De lo que es singular podemos ir a lo universal”, afirmó. Para la autora, “lo que marca el valor de la obra es su autenticidad” y solo desde “tu terreno” y tu propia singularidad es posible llegar a aquello que resulta universal.
Por su parte, Pepa Guardiola consideró que escribir desde la propia identidad no responde tanto a un acto de resistencia como a una necesidad. “No es resistencia, es necesidad, porque, si no, no sería yo”, manifestó.
La escritora explicó que su obra nace de sus vivencias, de sus rasgos y de su identidad, y recordó que, como decía José Saramago, “nuestra literatura es la proyección de nuestra identidad”. En este sentido, señaló que el espacio en el que vive forma inevitablemente parte de aquello que escribe.
La mesa redonda también abordó la mirada de género y la recuperación de referentes femeninos. Mar Busquets destacó su interés por las mujeres silenciadas a lo largo de la historia, una temática muy presente en su obra.
Entre otros ejemplos, se refirió a las trobairitz, las mujeres trovadoras medievales, cuya existencia ha sido cuestionada por algunos estudiosos pese a que existen, según señaló, al menos 40 documentadas. “Siempre que escribo sobre estas mujeres es porque necesito desvelar a muchas mujeres que han sido interesantes y súper importantes para la historia y que tienen una voz y una mirada propias, pero que han visto su historia mermada y silenciada”, expresó.

Cierre de la jornada
El concejal de Cultura, Jorge Pascual, fue el encargado de clausurar la velada. Durante su intervención, agradeció la colaboración de las entidades locales participantes, el trabajo del equipo organizador y la dedicación de la bibliotecaria Lola Bolufer.
Pascual resumió la esencia del encuentro con una reflexión sobre el papel de la cultura en la sociedad: “Un pueblo que lee es un pueblo que piensa, un pueblo que escribe es un pueblo que recuerda y un pueblo que lleva la cultura a las calles es un pueblo vivo”.
Una edición marcada por la cultura, la igualdad y la participación
El II Festival Literario arrancó el 12 de agosto con una programación dirigida al público familiar a través de las sesiones Respirando literatura. Un día después, el 13 de agosto, tuvo lugar la apertura institucional, que incluyó la inauguración de Art al Carrer, una exposición compuesta por 101 lienzos de arte feminista cedidos por la Associació de Dones de Picanya.
Muchas de estas obras, rescatadas del barro tras la DANA de octubre de 2024, continúan expuestas en los balcones de las calles Mayor y la Pau y de la avenida de Alicante, donde podrán visitarse hasta el 27 de agosto.
La programación prosiguió con la entrega de premios del VII Concurso de Microrrelatos Un poble que escriu i viu, acompañada de la lectura de relatos y cuentos populares. Posteriormente, la calle Trinquet acogió una velada reivindicativa centrada en el papel de las mujeres en la literatura y en las luchas por la igualdad.
Las integrantes de la Associació de Dones local y del colectivo internacional EUWMA rindieron homenaje a las intelectuales de la Generación del 26, a los autores de la Generación del 27 y a destacadas figuras del movimiento sufragista, en un ambiente intimista amenizado por el músico Toni Catalá.
Por otro lado, el recital itinerante de poesía Poemas en las calles, previsto para el jueves 20 de agosto, tuvo que suspenderse debido a la lluvia.
Pese a esta cancelación puntual, el festival cierra una edición marcada por el encuentro en las calles, el compromiso social y la proyección de la Marina Alta como territorio de alta literatura.
Foto galería Aj. El Poble Nou de Benitatxell:



















































































