El Mediterráneo dejó este lunes, 24 de agosto, una de las imágenes más sorprendentes del verano en Xàbia. El nivel del mar descendió de forma brusca en varios puntos del litoral y fue especialmente llamativo en la playa del Arenal, donde el retroceso del agua dejó al descubierto durante algunos momentos zonas de la orilla habitualmente sumergidas.
El fenómeno se produjo en forma de rápidas oscilaciones. El agua se retiraba y posteriormente regresaba, generando corrientes especialmente intensas. Uno de los puntos donde mejor pudo apreciarse fue el canal de la Fontana, junto al Arenal: al bajar el nivel del mar, el agua almacenada en el canal comenzó a salir con fuerza hacia la playa, ofreciendo por momentos una imagen más propia de un río con una fuerte corriente que de un canal conectado con un Mediterráneo aparentemente tranquilo.
La situación llevó al Ayuntamiento de Xàbia a alertar durante la jornada de la presencia de fuertes corrientes de resaca en distintas zonas del litoral. El consistorio pidió a los bañistas que extremaran las precauciones y siguieran en todo momento las indicaciones de los servicios de salvamento y socorrismo ante la posibilidad de que los episodios pudieran repetirse.
Bruscas oscilaciones de la presión atmosférica
La explicación del extraño comportamiento del mar hay que buscarla en la atmósfera. Los registros meteorológicos de Xàbia mostraron durante la mañana variaciones muy rápidas de la presión, uno de los indicadores de la presencia de ondas gravitatorias atmosféricas.
Según los datos registrados durante el episodio, en Xàbia se detectaron variaciones destacadas alrededor de las 7.00 y las 11.00 horas, con una oscilación especialmente acusada entre las 10.10 y las 10.20 horas, cuando la diferencia llegó a situarse en torno a 4 hectopascales en apenas diez minutos. Los datos horarios publicados por la estación de AEMET también reflejan ese brusco vaivén: a las 10.00 horas la presión era de 1010,6 hPa y a las 11.00 había ascendido hasta los 1012,7 hPa.

Estas variaciones ayudan a explicar lo ocurrido en la costa. Las ondas gravitatorias atmosféricas producen movimientos verticales del aire y modificaciones rápidas de la presión sobre la superficie del mar. Cuando cambia la presión atmosférica también cambia, en cierta medida, el peso que la masa de aire ejerce sobre el agua.
Así, un aumento de presión favorece una disminución del nivel del mar y una caída de presión puede favorecer su ascenso. Es lo que se conoce como efecto de barómetro invertido. En determinadas condiciones, además, la perturbación atmosférica y la propia configuración de una bahía, un puerto o un canal pueden entrar en resonancia y amplificar considerablemente las oscilaciones.
AEMET incluye este tipo de oscilaciones transitorias del nivel del mar entre los denominados “fenómenos marítimos raros” de su sistema SINOBAS. La agencia explica que pueden estar asociados a ondas atmosféricas y que, cuando existe resonancia con las características del lugar, pueden producirse subidas y bajadas bruscas del agua en muy poco tiempo.
¿Meteotsunami o ‘rissaga’?
El comportamiento observado en Xàbia es compatible con un meteotsunami, fenómeno conocido en Baleares, especialmente en Menorca, con el nombre de ‘rissaga’. A diferencia de un tsunami convencional, no tiene un origen sísmico: la perturbación que transmite energía al mar procede de la atmósfera.
En el caso de Xàbia, las imágenes de la rápida retirada y posterior movimiento del agua coinciden con las fuertes variaciones de presión registradas durante la mañana. No obstante, en las primeras informaciones publicadas sobre el episodio todavía no constaba una confirmación específica de AEMET que permitiera clasificar oficialmente lo sucedido en Xàbia como un meteotsunami.
No es, en cualquier caso, un fenómeno desconocido en el litoral alicantino. El 23 de julio de 2017 ya se notificaron a SINOBAS cuatro episodios de bruscas variaciones del nivel del mar en Torrevieja, la Marina de Elche, Santa Pola y El Campello. AEMET volvió a explicar este mecanismo en agosto de 2021, después de que otro meteotsunami provocara una fuerte oscilación del mar en Santa Pola.
Un fenómeno que también se dejó sentir fuera de Xàbia
Xàbia no fue el único punto donde el Mediterráneo experimentó movimientos anómalos este lunes. En Dénia también se observaron rápidas subidas y bajadas del nivel del agua, mientras que AEMET confirmó ‘rissagues’ en distintos puntos de Baleares. En Ciutadella, la oscilación llegó a alcanzar los 1,44 metros, mientras que en Sant Antoni, la Savina y Andratx se registraron variaciones de entre 50 y 90 centímetros.
En Xàbia, el episodio dejó sobre todo escenas poco habituales: una playa del Arenal con el mar retirado, zonas normalmente cubiertas que quedaron momentáneamente al descubierto y un canal de la Fontana convertido en una potente corriente hacia el Mediterráneo.
Más allá de la espectacularidad de las imágenes, el episodio volvió a poner de manifiesto que un mar aparentemente en calma puede esconder corrientes intensas y cambios muy rápidos en el nivel del agua. De ahí el llamamiento realizado por los servicios municipales a respetar las indicaciones de los socorristas y extremar la precaución cuando se produzcan nuevas oscilaciones.