En la edición XLV de los premios José Marsal Caballero que organiza Dénia FM en el apartado de Deportes, la premiada ha sido Cristina Ivars Sepulveda quien hoy ha estado en el espacio «El Primer Café».
Hablar de Cristina es hablar de deporte en Dénia. Su trayectoria vital ha estado estrechamente vinculada a diferentes disciplinas, primero como deportista y después como una persona que ha convertido la actividad física y sus valores en una auténtica filosofía de vida.
Su relación con el deporte comenzó desde muy joven, influenciada por su padre, Vicente Ivars “Roqueta”, una figura muy vinculada al deporte dianense. Roqueta fue boxeador, monitor de natación y futbolista destacado del CD Dénia.
El baloncesto como primera pasión
Cristina apostó por el deporte de la canasta y formó parte, a finales de los años 70 y principios de los 80, del equipo Fotografía Fonseca. Aquella etapa dejó mucho más que recuerdos deportivos. Cristina conserva todavía la amistad con muchas de aquellas compañeras, demostrando que una de las grandes riquezas que ofrece el deporte son los vínculos personales que permanecen con el paso de los años.
“El deporte es mi filosofía de vida”, explica Cristina, quien siempre ha defendido la importancia de transmitir a las nuevas generaciones los beneficios de la práctica deportiva y, sobre todo, los valores que lleva asociados.
Mas de un década vinculada al Dénia Bàsquet
Después de su paso por el Club Náutico Dénia, Cristina se convirtió en una de las pioneras del Dénia Bàsquet Club, donde jugó durante más de una década. El baloncesto terminó formando parte inseparable de su vida y también de su entorno familiar.
Su marido, José, fue un destacado jugador de fútbol sala durante las décadas de los 80 y 90. Sus hijos también han continuado vinculados al deporte: su hija practicó baloncesto, mientras que su hijo ha estado relacionado con el fútbol, el pádel y el fútbol sala.
El deporte como herramienta para superar las dificultades
La vida también puso a Cristina ante uno de sus mayores desafíos cuando fue diagnosticada de cáncer de mama. En ese momento, el apoyo de sus amistades y la fortaleza adquirida durante años a través del deporte fueron fundamentales para afrontar el proceso.
“Tengo las mejores amigas del mundo y eso ha sido fundamental para afrontar los duros golpes que me ha deparado la vida”, reconoce. La experiencia terminó llevándola a descubrir una nueva disciplina y, sobre todo, una nueva forma de entender el deporte y la solidaridad.
Un remo por todas
Cristina pasó a formar parte del equipo Suma Contra el Cáncer de Mama, del Club Rem Marina Dénia, donde actualmente continúa como una de sus integrantes.
En el remo encontró una filosofía que encaja perfectamente con su manera de entender el deporte: todas deben remar al mismo tiempo para que el barco avance.
No hay protagonismos individuales. El esfuerzo de cada componente resulta imprescindible para que la embarcación llegue a destino.
Es precisamente esa idea de equipo, solidaridad y apoyo mutuo la que convierte a Suma Contra el Cáncer de Mama en mucho más que un conjunto deportivo.
Una historia de deporte, amistad y superación
La trayectoria de Cristina Ivars resume buena parte de los valores que puede transmitir el deporte: amistad, esfuerzo, compañerismo, compromiso y capacidad de superación.
Desde las pistas de baloncesto de los años 70 hasta el remo solidario de nuestros días, Cristina ha mantenido siempre la misma filosofía.
Porque para ella el deporte nunca ha sido únicamente competir. Ha sido una manera de vivir, de conocer personas, de formar una familia y, cuando llegaron los momentos más difíciles, una herramienta para seguir adelante.
La gala de los XLV Premios José Marsal Caballero se celebrará el próximo 5 de noviembre, con la colaboración y patrocinio de la concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Dénia, Consorci Mare, holaWifi, Hotel Les Rotes y Auto-Dénia Motors.
Escucha aquí la entrevista: