El proceso de acompañamiento técnico para la creación de una cooperativa de vivienda en cesión de uso en Pedreguer completó, el sábado 31 de enero, una nueva sesión formativa clave, impulsada por el Ayuntamiento de Pedreguer y con la dirección profesional de Neitin Coop.
El encuentro permitió profundizar en los fundamentos del modelo cooperativo, su encaje jurídico y económico, y los criterios de gobernanza y convivencia que deben sustentar un proyecto colectivo de estas características. Un miembro del grupo motor del proyecto ha declarado que “hemos avanzado en los derechos y deberes de los futuros socios y socias y ya estamos trabajando en el nombre de la cooperativa”.
Efectivamente, durante la sesión se trabajaron aspectos esenciales del modelo de cesión de uso como alternativa estable, no especulativa y arraigada al territorio, poniendo el acento en la función social de la vivienda, la corresponsabilidad entre las personas socias y la construcción de una comunidad cohesionada y sostenible a largo plazo.
Uno de los momentos destacados de la jornada fue el proceso colectivo de definición de la identidad del proyecto. Fruto del trabajo compartido, el grupo consensuó tres posibles nombres finalistas para la futura cooperativa, todos ellos vinculados al imaginario, el paisaje y la memoria local de Pedreguer, y con una clara voluntad de transmitir valores de comunidad, arraigo y cooperación.
Tanto Neitin Coop, cooperativa contratada por el Ayuntamiento para que las futuras personas cooperativistas estén bien asesoradas y acompañadas a lo largo de todo el proceso, como el propio Ayuntamiento, valoran muy positivamente el grado de implicación del grupo impulsor y la madurez del debate generado, elementos que refuerzan la viabilidad social del proyecto.
Este proceso de acompañamiento continuará en las próximas semanas con nuevas sesiones orientadas a concretar la estructura jurídica, la organización interna y los próximos pasos para la constitución formal de la cooperativa.
La iniciativa se enmarca en una apuesta más amplia por modelos de vivienda colectiva que sitúan a las personas y el derecho a la vivienda en el centro, reforzando el tejido comunitario y ofreciendo respuestas innovadoras a los retos residenciales actuales desde una lógica cooperativa y de sostenibilidad social.



