La Guardia Civil de Moraira detuvo durante el mes de enero a un hombre de 35 años, sobre el que recaían dos órdenes judiciales de búsqueda y detención. El arresto se produjo en el marco de un dispositivo preventivo llevado a cabo en la zona económica de la localidad, una de las áreas con mayor afluencia de personas debido a sus establecimientos financieros.
Durante el operativo, los agentes observaron a un individuo que mostraba comportamientos sospechosos cerca de una sucursal bancaria. Al notar la presencia policial, el hombre intentó alejarse rápidamente del lugar, pero fue seguido y finalmente localizado en el interior de un establecimiento cercano, donde se encontraba refugiado. Al ser identificado, se confirmó que sobre él pesaban requisitorias judiciales de detención por parte de los juzgados de Murcia y Barcelona.
El hallazgo de un móvil sustraído
Mientras los agentes procedían con el arresto, encontraron entre las pertenencias del detenido un teléfono móvil de alta gama. Tras comprobar la procedencia del dispositivo, se verificó que había sido robado en la provincia de Murcia, lo que llevó a los agentes a imputarle además un delito de receptación.
El detenido fue trasladado a los juzgados de Dénia, donde se llevó a cabo el procedimiento correspondiente. Posteriormente, el juez decretó su puesta en libertad con la imposición de medidas cautelares, mientras se continúa con la investigación.