Hay Debate

El cicloturismo en la Marina Alta: empleo todo el año, respeto y nuevos retos de convivencia

En el espacio de opinión 'Hay Debate' de Dénia FM se ha abordado el auge del turismo basado en el ciclismo
De izquierda a derecha: Jaume Mora, Agustín Cardós y Mireia Ripoll / Miriam Pagán

La Marina Alta vive un auténtico auge del turismo basado en el ciclismo.

El espacio de opinión ‘Hay Debate’ de Dénia FM, emitido hoy, lunes 23 de febrero, ha analizado cómo este fenómeno se ha convertido en un motor económico clave, especialmente en temporada baja, y cómo plantea también desafíos en materia de seguridad y convivencia en carretera.

Con la participación de Mireia Ripoll, edil de Turismo del Ayuntamiento de Calp; Jaume Mora, miembro de la Junta de la Federación de Ciclismo de la Comunitat Valenciana; y el deportista de ciclismo Agustín Cardós, la tertulia ha puesto sobre la mesa datos, experiencias y propuestas ante un crecimiento que, como han coincidido, “ha venido para quedarse”.

Desestacionalización y empleo estable

Clima suave durante todo el año, paisajes de mar y montaña a pocos kilómetros y puertos míticos, como el Coll de Rates, han convertido la Marina Alta en un referente europeo para entrenamientos profesionales y cicloturismo amateur.

Según ha explicado Ripoll, la apuesta por el turismo deportivo no es improvisada: forma parte de un plan estratégico desarrollado en legislaturas anteriores para combatir la estacionalidad. Añadiendo que hoy en día, Calp, puede hablar de “dos temporadas altas”: la estival, más masiva; y la invernal, impulsada por el ciclismo.

Hoteles que antes cerraban en invierno ahora permanecen abiertos, lo que permite mantener empleo durante todo el año. Equipos profesionales completos —incluyendo cada vez más presencia femenina— se alojan durante semanas en la comarca, generando actividad en restauración, comercio y servicios.

Reto: convivencia y seguridad en carretera

El crecimiento también ha generado tensiones. En algunos municipios pequeños, la acumulación de grupos numerosos en determinados puntos y horarios provoca retenciones y malestar. Se han denunciado conductas incívicas tanto de conductores como de ciclistas, así como actos vandálicos como la aparición de chinchetas en la calzada.

Durante el programa, también se ha podido escuchar el testimonio de Andrés Contreras, superviviente del accidente ciclista de Oliva en 2017, quien ha reclamado respeto y conciencia vial: “Detrás de cada ciclista hay una familia esperando en casa”, ha apuntado.

Los tertulianos han coincidido en que el problema no es de colectivos, sino de educación. “Personas maleducadas las hay en bicicleta y en coche”, ha apuntado Cardós.

Educación y regulación

Mora ha destacado el proyecto “Aula Ciclista”, impulsado por la Federación Valenciana en centros educativos, que fomenta el uso responsable de la bicicleta y la educación vial desde edades tempranas.

Entre las propuestas planteadas en el debate, de cara a esa convivencia y educación, Mora ha señalado algunas tales como charlas informativas para ciclistas extranjeros; trípticos con rutas recomendadas y normas de conducta, mejora de infraestructuras viarias, posible regulación de horarios en puntos especialmente saturados, y campañas de sensibilización para conductores y ciclistas.

Escucha aquí el programa:

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