La jornada de ayer jueves dejó un ambiente especialmente animado en la residencia Santa Llúcia, donde residentes y personal han trabajado durante días para dar forma a la falla que este año vuelve a convertirse en el centro de la celebración. El proyecto, elaborado con dedicación y muchas horas de trabajo manual, ha llenado el centro de creatividad y convivencia.
En los últimos días, los pasillos de la residencia han sido escenario de un ir y venir constante. Tanto los mayores como el personal han colaborado en la creación de los ninots y del resto de elementos del monumento, combinando entretenimiento, habilidad manual y una gran dosis de cuidado. A esta labor se han sumado también los talleres falleros realizados junto al alumnado de las Aulas de la Tercera Edad, reforzando la conexión entre generaciones.
La plantà y el corbatí
Con el monumento ya terminado, primero se realizó un montaje provisional en el interior del edificio. Este jueves, finalmente, la falla salió al exterior para su plantà oficial. “Ja està feta la plantà!”, celebraban desde el centro, donde también estaba prevista la ofrenda para completar la jornada festiva.
Siguiendo la tradición fallera, se llevó a cabo un acto de imposición del corbatí al estandarte de la residencia. La encargada de realizarlo fue Asunción, de 99 años, la persona de mayor edad del centro. Además, se entregó un pañuelo fallero a todos los residentes que habían participado en la elaboración del monumento.
La celebración continúa hoy, viernes 13 de marzo, con una programación especial. A partir de las 16.30 horas se ofrecerá una chocolatada para merendar, y a las 18.30 horas llegará el momento más esperado: la cremà de la falla. El acto contará con la presencia de las Falleras Mayores de Dénia y sus Corts d’honor, que acompañarán a los residentes en este cierre simbólico de la fiesta.















