Cada 19 de marzo, Sant Josep y Día del Padre, las calles de Dénia cogen un color especial. Los falleros y falleras visten mantillas, peinetas, ramos de flores y pólvora.
Desde bien temprano, las comisiones falleras vistieron sus mejores galas para la Ofrenda a la Mare de Déu, recorriendo la calle Marqués de Campo, Diana y Magallanes, para llegar a la plaza Sant Antoni, donde la figura esperaba sus flores.
La emoción se hizo notar no solo entre los amantes de la fiesta josefina que se congregaron en el centro de la ciudad, sino entre los visitantes que seguían el acto con curiosidad e ilusión.
Puedes revivir estos momentos con la fotogalería de Tino Calvo.












































































































