Política

Vicent Marzà acusa a PSOE, PP y Vox de prometer una cosa en España y hacer otra en Bruselas

El eurodiputado de Compromís se reúne en Dénia con representantes del sector primario para recoger sus inquietudes y trasladarlas a Europa
Comparecencia de Vicent Marzà, en la sede de Compromís per Dénia, junto con Rafa Carrió y Maria José García / Tino Calvo

El eurodiputado de Compromís, Vicent Marzà, denuncia la incoherencia de los principales partidos estatales (PSOE, PP y Vox) entre sus promesas a nivel nacional y sus actuaciones en el Parlamento Europeo. En concreto en cuanto al apoyo que a nivel nacional realizan al sector primario y su voto en contra en Bruselas.

Marzà se ha reunido, esta mañana, en Dénia con representantes del sector agrícola y pesquero, para informarles de las líneas de trabajo de su partido en el Parlamento Europeo y recoger sus inquietudes y sugerencias.

La comparecencia ha contado con la presencia de los concejales de Dénia Rafa Carrió, Maria José García y Valen Alcalà, así como del diputado en Les Corts Valencianes Gerard Fullana.

Agricultura valenciana y Mercosur

En materia agraria, el eurodiputado de Compromís ha recordado que fue este partido el que elevó al Tribunal Europeo el acuerdo de Mercosur, supone una competencia desleal para los productores valencianos, ya que permite la entrada de productos cultivados con pesticidas y sustancias prohibidas en Europa.

Sin embargo, el acuerdo ha comenzado a aplicarse provisionalmente, a la espera de la resolución judicial y de la aprobación definitiva de su aplicación, que podría producirse, ha señalado entre finales de este año y principios de 2027.

Marzà y ha denunciado la contradicción de otros partidos: “El PP dice aquí que defiende el campo valenciano, pero en Europa ha votado en contra de medidas que lo protegían”.

Entre las soluciones planteadas, ha señalado un etiquetaje con información real para el consumidor, con información clara del origen de los productos. Y por otro lado, la  necesidad de garantizar precios justos que eviten la venta por debajo del coste de producción. En este último sentido, ha planteado una Ley de Cadena Corta.

Profundizando en sus críticas a la «hipocresía» de los grandes partidos, ha denunciado que “lo que dicen aquí no tiene nada que ver con lo que votan después en Bruselas”, poniendo como ejemplo el hecho de que el Partido Popular haya votado en contra de enmiendas destinadas a proteger el campo valenciano mientras asegura públicamente que lo defiende. En cuanto a Vox, ha criticado que reclame mejores condiciones para el sector primario pero después niegue el cambio climático o se abstenga en acuerdos internacionales que afectan directamente a agricultores y pescadores. En relación con el PSOE, ha señalado que “está apoyando acuerdos como el de Mercosur que van en contra de los intereses de nuestros productores”.

PAC y relevo generacional

Además, ha criticado la propuesta de reducción y descentralización de los fondos de la Política Agraria Común, que PP y PSOE apoyan desde las instituciones europeas, lo que hará que haya menos recursos y más dificultades para acceder a ellos. “Los criterios actuales no se adaptan a la realidad del campo valenciano y acaban beneficiando a grandes propietarios en lugar de a los agricultores”, ha señalado.

En este apartado, ha denunciado la falta de apoyo al relevo generacional y de ayudas a los jóvenes agricultores valencianos, y ha reclamado una redistribución de los fondos que tenga en cuenta la realidad productiva valenciana.

Al respecto, Fullana ha apuntado que ya se ha interpelado al conseller por este tema, y se trasladará como PNL a Les Corts Valencianes.

Sector pesquero

En cuanto a la pesca, Marzà ha trasladado la preocupación del sector por el impacto del cambio climático y la falta de adaptación de la normativa europea. “Las especies, las cantidades y las temporadas han cambiado, pero la regulación sigue siendo la misma”, ha explicado. En este sentido, ha criticado el negacionismo climático de algunas formaciones, que impide avanzar en soluciones para el sector.

El eurodiputado ha asegurado que ya se han trasladado estas necesidades a la Dirección General de Pesca de la Comisión Europea, con el objetivo de garantizar la viabilidad económica, social y ambiental de la actividad pesquera.

Además, ha denunciado que el Ministerio no está ejecutando todos los fondos europeos disponibles para el sector, una situación que ha calificado de “especialmente grave” en un momento en el que los pescadores necesitan adaptarse a nuevas condiciones. “Acompañaremos al sector para que exija que estos recursos lleguen y puedan hacer frente a una normativa que ahora mismo los está asfixiando”, ha afirmado.

Zona de Tamarits

Por último, en relación con el proyecto de zona de ocio y restauración en Tamarits, en la zona portuaria dianense junto a la playa del Raset, Marzà ha explicado que Compromís está trabajando para que la petición ciudadana que ha llegado al Parlamento de la mano de la sociedad civil de Dénia sea debatida en las instituciones europeas. Ha denunciado que PP y Vox han bloqueado la tramitación urgente de esta cuestión en la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, impidiendo que se pueda analizar el impacto del proyecto.

A pesar de ello, ha asegurado que la iniciativa sigue viva y que desde Compromís se continuará apostando para que el debate entre en el orden del día. “El objetivo es que Europa pueda estudiar la afección real y, si es necesario, impulsar medidas como investigaciones o revisiones del proyecto”, ha indicado, con la voluntad de defender los intereses de la ciudadanía de Dénia y garantizar una planificación respetuosa con el territorio.

Un comentario en “Vicent Marzà acusa a PSOE, PP y Vox de prometer una cosa en España y hacer otra en Bruselas

  1. Marzà en Dénia: el discurso fácil, la propaganda ideológica y la realidad que se oculta
    La reciente visita del eurodiputado de Vicent Marzà a Dénia no ha sido, como se pretende vender, un ejercicio sincero de escucha al sector primario, sino una operación de propaganda cuidadosamente diseñada para reforzar un relato político que, una vez más, se sostiene más en consignas que en hechos.
    Bajo el pretexto de reunirse con agricultores y pescadores, el representante de Compromís ha desplegado un discurso previsible: acusar a PSOE, PP y Vox de “hipocresía” por su actuación en Bruselas. Sin embargo, lo verdaderamente llamativo no es esa crítica habitual en la política, sino el intento deliberado de ocultar las propias contradicciones de su formación y el uso partidista de los problemas reales del campo valenciano.
    El sector primario como escenario político
    El campo valenciano y el sector pesquero atraviesan una situación crítica. Eso es indiscutible. Pero utilizar esa realidad para construir un relato simplista de “buenos y malos” resulta no solo irresponsable, sino profundamente oportunista.
    Marzà denuncia el acuerdo de Mercosur como competencia desleal. Y en esto, curiosamente, coincide con buena parte del sector. Pero omite un detalle fundamental: su espacio político ha respaldado durante años políticas europeas que han debilitado la soberanía productiva, han incrementado la burocracia y han asfixiado al pequeño productor.
    No se puede denunciar Bruselas… mientras se forma parte activa del entramado ideológico que impulsa esas mismas políticas.
    La doble vara de medir de Compromís
    La acusación de “hipocresía” lanzada contra otros partidos resulta, cuanto menos, irónica.
    Cuando Marzà critica al Partido Popular por votar en Europa de forma distinta a su discurso nacional, olvida mencionar que Compromís ha construido gran parte de su estrategia precisamente sobre la ambigüedad: discurso localista en la Comunitat Valenciana y alineamiento con bloques ideológicos europeos que poco o nada tienen que ver con la realidad del agricultor valenciano.
    Más aún, su insistencia en medidas como el etiquetado o la “cadena corta” suena bien en titulares, pero carece de concreción real. ¿Cómo se implementa? ¿Quién asume los costes? ¿Qué impacto tendría en un mercado globalizado? De eso, silencio.
    Cambio climático: argumento político, no solución real
    En el ámbito pesquero, Marzà recurre a otro clásico: el cambio climático como eje explicativo absoluto. Sin negar la existencia de cambios en el entorno, resulta preocupante la simplificación del problema.
    Reducir la crisis pesquera a una cuestión climática permite eludir responsabilidades mucho más incómodas: la rigidez normativa europea, las cuotas desajustadas, la competencia internacional o la falta de planificación real.
    Señalar el “negacionismo” de otros partidos puede ser útil políticamente, pero no resuelve ni una sola de las dificultades diarias de los pescadores de Dénia.
    La PAC y el eterno discurso sin autocrítica
    En relación con la Política Agraria Común, las críticas a la distribución de fondos vuelven a incurrir en lo mismo: señalar el problema sin asumir responsabilidades compartidas.
    La PAC no es una imposición externa ajena a los partidos que operan en Bruselas. Es el resultado de acuerdos políticos en los que participan todas las familias ideológicas, incluidas aquellas con las que se alinea Compromís.
    Denunciar ahora que favorece a grandes propietarios, sin reconocer el papel de las políticas progresistas europeas en ese diseño, es una forma de reescribir la realidad.
    Tamarits: la instrumentalización local
    El caso de Tamarits refleja perfectamente el patrón: convertir un debate urbanístico local en una batalla política europea.
    Presentar el bloqueo de la tramitación como una conspiración de PP y Vox no deja de ser una simplificación interesada. La realidad es que los procedimientos europeos responden a criterios técnicos y jurídicos, no a relatos partidistas.
    Llevar el conflicto a Bruselas no garantiza soluciones; en muchos casos, solo sirve para amplificar el enfrentamiento político.
    más relato que soluciones
    La visita de Vicent Marzà a Dénia deja una conclusión clara: estamos ante un ejercicio de comunicación política más que ante una propuesta seria de soluciones.
    Se habla de defensa del campo, pero se evita entrar en las causas estructurales.
    Se denuncia la incoherencia ajena, pero se ignora la propia.
    Se apela a Europa, pero se omite el papel que cada actor juega en ella.
    El sector primario valenciano no necesita discursos grandilocuentes ni acusaciones cruzadas. Necesita políticas eficaces, coherentes y alejadas del oportunismo ideológico.
    Y, sobre todo, necesita que se deje de utilizar su crisis como escenario de propaganda.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *