El Ayuntamiento de Ondara celebró, el martes 19 de mayo, la reunión de barrio de Pamis, que tuvo lugar en la Iglesia de la localidad y que estuvo presidida por el concejal de barrio, Miguel Gomis.
El encuentro contó con la participación del vecindario y se desarrolló en un ambiente “bastante constructivo”, según ha destacado el concejal. Gomis ha valorado muy positivamente la implicación vecinal, asegurando que “la gente viene a aportar cosas, viene a dar ideas, y son quienes realmente utilizan las calles y conocen las necesidades del día a día”.
Ya ejecutadas o en marcha
Durante la reunión se realizó un repaso de las actuaciones ya ejecutadas o en marcha a raíz de las reuniones anteriores. Entre ellas, destaca la nueva señalización para regular el aparcamiento alterno en las calles, una demanda histórica del vecindario, así como la instalación y reubicación de papeleras.
Además, también se ha impulsado la dinamización del núcleo con la reciente celebración de una fiesta aprovechando el aniversario de la Raboseta de Pamis, una iniciativa que tuvo una gran acogida: “fue una gran fiesta familiar, muy bonita”, ha indicado Gomis.

Preocupaciones
En cuanto a las principales preocupaciones, el vecindario continúa incidiendo en dos cuestiones clave: la reducción del tráfico de paso y la falta de aparcamiento.
En este sentido, el Ayuntamiento está trabajando en la modificación de la circulación para evitar el tráfico innecesario por el núcleo urbano. Se implantarán direcciones únicas y restricciones de entrada en puntos concretos, especialmente en el acceso desde el centro comercial y desde la carretera de acceso desde Pedreguer, con el objetivo de reducir el volumen de vehículos que atraviesan el pueblo sin necesidad.
“No se trata de hacer grandes desvíos, sino de evitar un tráfico que pasa por dentro del pueblo cuando realmente solo supone un minuto más ir por fuera”, ha explicado.
Respecto al aparcamiento, Gomis ha reconocido la dificultad de ampliar espacios disponibles, aunque se han estudiado diversas opciones, como la posibilidad de habilitar solares o aprovechar un aparcamiento privado actualmente bloqueado por cuestiones bancarias, que podría aportar unas 15 plazas si se resuelve la situación.
Otra de las cuestiones destacadas es la mejora del edificio de la antigua escoleta, que el vecindario ha propuesto convertir en un espacio de uso social y de ocio.
En este sentido, el concejal ha avanzado que ya se han iniciado los trámites para actuar en la estructura: “ya tenemos empresa para sustituir el muro interior que está en mal estado y después se actuará en el interior para adaptarlo y hacerlo accesible, con acceso para personas con movilidad reducida”.

La reunión también sirvió para continuar recogiendo propuestas e inquietudes, en una dinámica que Gomis ha defendido como esencial: “es muy importante escuchar directamente a los vecinos y vecinas, porque son quienes mejor conocen las necesidades de su barrio”.
Finalmente, el concejal ha reiterado la voluntad de dar continuidad a estos encuentros, con una nueva reunión prevista aproximadamente en dos meses, con el objetivo de presentar nuevos avances y continuar trabajando conjuntamente con el vecindario.
Las reuniones de barrio se consolidan así como una herramienta fundamental para reforzar la participación ciudadana y la proximidad de la gestión municipal, permitiendo avanzar de manera coordinada en la mejora de cada núcleo.

