El pleno de investidura de Rafa Carrió como nuevo alcalde de Dénia dejó mucho más que el relevo oficial al frente del Ayuntamiento. La sesión, celebrada el sábado 20 de junio, estuvo marcada por un calor asfixiante, algunos momentos de confusión protocolaria, ausencias y presencias que no pasaron desapercibidas y varias imágenes y frases destinadas a permanecer en la memoria política local.
Con un salón de plenos abarrotado y sin aire acondicionado, el reparto de abanicos entre los miembros de la corporación municipal se convirtió en una necesidad. El sofocante calor fue tal que el propio Rafa Carrió hizo referencia a él en las primeras palabras de su discurso tras prometer el cargo. «Aguantad un poco más el calor», pidió a los asistentes antes de iniciar su intervención.
Entre el público destacaba una amplia representación de Compromís, encabezada por su síndic en Les Corts, Joan Baldoví. También asistieron la diputada en el Congreso Àgueda Micó; los diputados autonómicos Gerard Fullana y Nathalie Torres; el expresidente de Les Corts Enric Morera; así como alcaldes, concejales y cargos de la formación valencianista de diferentes municipios de la Marina Alta y de otros puntos de la Comunitat Valenciana. Un importante respaldo político que recordó al despliegue institucional protagonizado por el PSPV en el pleno de despedida de Vicent Grimalt como alcalde.
Entre los asistentes también se encontraban el presidente de Baleària, Adolfo Utor, y el exsecretario general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla, dos presencias que tampoco pasaron desapercibidas.
La sesión dejó además algunos momentos de desconcierto durante la votación para la elección del alcalde. El sistema escogido fue el voto nominal y de viva voz, una fórmula que inicialmente generó dudas entre varios concejales. Los 21 miembros de la corporación debían pronunciarse, uno a uno, sobre cada uno de los candidatos propuestos —Pepa Font, Félix Redondo, Mario Vidal y Rafa Carrió— manifestando si votaban a favor, en contra o se abstenían. La confusión quedó patente desde la primera intervención, protagonizada por el ya exalcalde Vicent Grimalt.
Precisamente Grimalt fue protagonista de una de las imágenes más simbólicas de la jornada. Tras once años al frente del Ayuntamiento, ocupó su escaño junto al resto del grupo de gobierno como un concejal más. También llamó la atención el contraste entre su indumentaria y la del nuevo alcalde: mientras Carrió optó por la formalidad de chaqueta y corbata, Grimalt mantuvo un estilo mucho más desenfadado. El exalcalde tampoco participó en la tradicional fotografía oficial de la corporación municipal realizada tras el pleno en las escaleras de la plaza de la Constitución.
Las anécdotas también llegaron en forma de lapsus y referencias inesperadas. Durante su intervención, la portavoz socialista, Maria Josep Ripoll, se dirigió a Rafa Carrió afirmando que tenía por delante «un año de trabajo para completar un programa de gobierno, y a tu lado tu alcaldesa… tu vicealcaldesa», rectificando de inmediato entre las sonrisas de los presentes. Por su parte, el portavoz de Vox, Félix Redondo, sorprendió al comparar a Vicent Grimalt con «Don Vito Corleone», el célebre personaje de la película El Padrino. Curiosamente, Redondo tampoco apareció posteriormente en la fotografía oficial de la corporación municipal.