La Marina Alta se ha convertido en uno de los territorios más multiculturales de España. Municipios como Calp, Teulada-Moraira, Dénia, Xàbia o El Poble Nou de Benitatxell cuentan con una importante presencia de residentes internacionales que, en algunos casos, igualan o incluso superan a la población española.
Pero, ¿cómo se gestiona esta convivencia? ¿Qué desafíos plantea? ¿Y qué papel juegan las administraciones, las asociaciones y la sociedad civil en la integración de quienes han elegido la comarca para vivir?
Estas cuestiones han centrado el programa de Hay Debate de Dénia FM, de este lunes 1 de junio; con la participación de Marco Bittner, concejal de Residentes del Ayuntamiento de Calp; Candida Wright, presidenta de Help of Marina Alta; y Zacarías Said, empresario de origen marroquí y propietario de una cafetería en Teulada.
Una comarca construida por la diversidad
Durante el debate ha quedado patente que la multiculturalidad forma parte ya de la identidad de la Marina Alta. Bittner ha recordado que Calp cuenta actualmente con un 54% de población extranjera y cerca de un centenar de nacionalidades conviviendo en el municipio.
El edil ha defendido la diversidad cultural como una riqueza para el territorio. “El respeto, la convivencia y la ilusión por aprender del otro son fundamentales”, ha señalado, destacando iniciativas como el Día de Europa, el Festival de las Naciones o los encuentros interculturales que se organizan desde el Ayuntamiento para fomentar la convivencia entre comunidades.
El envejecimiento de la población extranjera, uno de los grandes desafíos
Uno de los temas es el envejecimiento de buena parte de la población residente internacional.
Wright ha explicado que la mayoría de las demandas que atiende actualmente Help of Marina Alta están relacionadas con personas mayores que viven solas, muchas veces alejadas de los núcleos urbanos y sin apoyo familiar cercano.
La asociación, con más de 40 años de trayectoria, presta servicios de acompañamiento, traducción, apoyo hospitalario y cesión de material sanitario, además de colaborar con servicios sociales y entidades de toda la comarca.
Wright ha insistido en la necesidad de actuar de forma preventiva y facilitar el acceso a la información sobre recursos públicos antes de que aparezcan situaciones de dependencia o vulnerabilidad. “Muchos no piden ayuda hasta que ya es demasiado tarde”, ha advertido.
El idioma, una barrera
La cuestión lingüística ha ocupado también parte del debate. Aunque los participantes han coincidido en que los niños y jóvenes suelen integrarse rápidamente gracias al sistema educativo, el aprendizaje del idioma sigue siendo un reto para muchos residentes que llegan en edades avanzadas.
En este sentido, Wright ha explicado que numerosas personas extranjeras que se trasladan a la Marina Alta tras su jubilación encuentran dificultades para aprender castellano o valenciano, especialmente cuando viven en entornos donde pueden desenvolverse habitualmente en su lengua materna.
Por su parte, Said ha defendido la necesidad de ampliar la oferta de cursos de español y ha reclamado una mayor implicación institucional para facilitar la integración lingüística de quienes llegan a la comarca.
Integración cultural: una vía de doble sentido
El empresario teuladino también ha puesto sobre la mesa la importancia de que las administraciones reconozcan y visibilicen las distintas culturas presentes en el territorio.
Said ha propuesto que los ayuntamientos impulsen actividades vinculadas a celebraciones de diferentes comunidades, como el Ramadán o la Fiesta del Cordero, del mismo modo que se apoyan otras festividades tradicionales. A su juicio, la integración debe entenderse como un proceso de intercambio cultural en el que todas las comunidades se sientan representadas.
Bittner ha señalado en la importancia de generar espacios de encuentro y ha recordado la colaboración que mantiene el Ayuntamiento de Calp con asociaciones de diferentes nacionalidades y con colectivos de personas refugiadas.
Vivienda
Más allá de la convivencia cultural, el concejal calpino ha señalado que el principal desafío actual para municipios turísticos como Calp es el acceso a la vivienda.
Según ha manifestado, las nuevas generaciones compiten en un mercado inmobiliario tensionado por la llegada de residentes internacionales con mayor capacidad adquisitiva, una situación que obliga a buscar soluciones que garanticen oportunidades para quienes han nacido y crecido en la comarca.
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