Calp mantiene este verano la prohibición de fumar en la mayor parte de sus playas y calas. La medida, incorporada a la Ordenanza municipal de uso y gestión del litoral, deja únicamente dos espacios habilitados para fumadores en las zonas costeras con mayor afluencia de visitantes.
La regulación está vigente desde la modificación de la ordenanza aprobada en junio de 2025, cuando el Ayuntamiento declaró el litoral del municipio como “Playas sin Humo”. El objetivo municipal es combinar la protección de la salud pública con la reducción de los residuos que llegan a la arena y al mar.
Dos excepciones en las playas más concurridas
La prohibición se aplica a todas las playas de arena y calas de Calp, salvo en dos áreas expresamente delimitadas. Una se encuentra en la playa de la Fossa, a la altura de la plaza Mediterrani, y la otra está situada en el Arenal-Bol, frente a la plaza Colón.
En estos puntos está permitido fumar, aunque los usuarios deben depositar los residuos en ceniceros reutilizables. Estos recipientes pueden solicitarse gratuitamente en las oficinas de turismo para evitar que las colillas queden abandonadas en la arena.

El impacto de las colillas en la costa
El Ayuntamiento señala que las colillas representan aproximadamente el 15 % de los residuos recogidos en las playas y advierte de sus efectos sobre el agua, el entorno litoral y la fauna marina.
El concejal de Medio Ambiente, Pere Moll, ha subrayado la capacidad contaminante de este tipo de residuo: “las colillas son uno de los principales focos de contaminación de nuestros ecosistemas marinos y del litoral, ya que una sola colilla contamina de media 100 litros de agua de mar, por lo que esta medida ayudará a reducir su impacto negativo”.
La concejala de Prevención de la Salud, Itziar Doval, también ha vinculado la iniciativa con el bienestar de quienes utilizan el litoral: “esta acción no solo busca reducir el impacto ambiental de las colillas, sino también proteger la salud de los usuarios de las playas”.
De las áreas voluntarias a una regulación general
Antes de aprobar la prohibición general, Calp se había adherido a la Red de Playas sin Humo de la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana. En una primera fase se establecieron espacios libres de humo en el Arenal-Bol, la Fossa y Cantal Roig.
La posterior modificación de la ordenanza amplió la medida al conjunto del litoral y convirtió las zonas para fumadores en excepciones. Con este sistema, el consistorio pretende disminuir la presencia de colillas en la costa y avanzar hacia unas playas más limpias y saludables.