Jorge Gosálvez, profesor del nuevo Grado en Inteligencia Artificial de la UNED y experto en esta materia, ha asegurado que esta titulación es «vital» por las numerosas oportunidades profesionales que ofrece. No obstante, ha advertido de que su principal reto será mantener los contenidos actualizados debido al rápido avance de esta tecnología.
Durante una entrevista en el programa El Primer Café, de Dénia FM 92.5, el profesor ha explicado que «se necesita un seguimiento tremendo» para adaptar el plan de estudios a una disciplina que evoluciona constantemente.
La ética, un pilar fundamental
El docente ha insistido en que la formación en Inteligencia Artificial debe ir acompañada de una sólida base ética. «La máquina no tiene el peso moral de un ser humano», ha afirmado, al tiempo que recordó que «no hay ningún robot que sustituya la humanidad».
En este sentido, ha calificado de «barbaridad» sustituir determinadas relaciones humanas, como la existente entre médico y paciente, por una interacción exclusivamente entre una máquina y una persona.
En esta línea, Gosálvez, ha advertido también de los riesgos asociados al uso de esta tecnología: «La IA es una herramienta fantástica, pero también puede generar un perjuicio muy importante«, subrayando la necesidad de un uso responsable y consciente de estas herramientas.
Un grado de cuatro años
El nuevo Grado en Inteligencia Artificial consta de cuatro años y abordará contenidos como los fundamentos básicos, el tratamiento de datos, el aprendizaje automático (machine learning) y el deep learning, además de la realización del Trabajo Fin de Grado.
Asimismo, ha explicado que no es necesario contar con conocimientos previos para acceder a la titulación, sino tener interés por la materia y ganas de aprender, y ha añadido que “siempre digo a mis alumnos que lo que parece complicado no lo es tanto; simplemente se necesita una buena transmisión por parte del profesorado”.
Una IA cada vez más natural
Durante la entrevista, el profesor también ha destacado la evolución de las herramientas de Inteligencia Artificial y ha asegurado que la forma de interactuar con ellas ha cambiado significativamente.
Según ha explicado, los sistemas actuales permiten mantener conversaciones mucho más naturales y fluidas, reduciendo la necesidad de elaborar instrucciones complejas o prompts para obtener buenos resultados.
A favor de una regulación internacional
Para concluir, el experto ha mostrado su respaldo a la regulación de la Inteligencia Artificial y afirmó que está totalmente de acuerdo con la legislación, ya que considera que es fundamental.
En su opinión, «es necesario alcanzar un consenso internacional que permita establecer normas comunes para el desarrollo y uso responsable de esta tecnología». «Ya es necesario ponerlo en marcha», ha concluido.