La hipertensión intracraneal idiopática es una enfermedad rara que muy pocas personas padecen. Por eso, esta mañana ha pasado Shaskia por el Primer Café, en el programa de Maracostumbrados, en Dénia FM 92.5, una joven que sufre esta enfermedad desde hace casi seis años, junto a sus padres, María Dolores y José.
Esta hipertensión es un trastorno en el que aumenta la presión del líquido cefalorraquídeo dentro del cráneo sin una causa clara y puede tener grandes efectos secundarios. Shaskia ha explicado que “sufro de dolor de cabeza como si me fuera a explotar, tengo crisis y convulsiones”.
Es más, en su día a día también ha explicado que no puede conducir, va siempre acompañada de alguien y no puede comer ciertos alimentos como el huevo o el jamón porque se le intensifica mucho el sabor. En suma, “no puedo ir de festivales ni al cine, no puedo hacer vida normal de una chica joven”, ha añadido.
Su padre, José, ha afirmado: “Un padre lo vive muy difícil”. Va con ellas a todos los lados, pero “ves que tu hija no puede hacer vida normal y te baja la moral”, ha añadido. Y ha explicado que “el problema es que no sabes dónde ir para que te ayuden”.
Tratamiento de Shaskia
Su madre, María Dolores, ha explicado que es “muy duro” y que a día de hoy están en una asociación de Sevilla con la que hacen talleres online de autoestima y risoterapia, entre otras actividades. También, su hija va al psicólogo y tienen grupos de WhatsApp tanto con los terapeutas de la asociación como sin ellos para así darse apoyo unos a otros.
Asimismo, en el hospital, “mi hija tenía un neurólogo muy bueno, pero lo ascendieron a gerente y actualmente cada vez que va a urgencias la tratan de migraña y le dicen que se provoca ella las crisis”, afirma Lola.
Sin embargo, en el Centro de Salud de Pedreguer ha afirmado que “me quito el sombrero con cómo la tratan”, ha añadido. “Cuando le cogen los ataques están con ella y la atienden muy bien”.
Incluso Shaskia toma medicación anticonvulsiva, cuyos posibles efectos secundarios pueden afectar al estado de ánimo, por lo que acude al psicólogo para recibir apoyo y seguimiento.
Desde el inicio le hicieron muchas pruebas, entre ellas TAC, pero no le salía la presión del líquido cefalorraquídeo alta, por lo que, hasta que no le hicieron una punción lumbar, no se lo pudieron detectar. Ha pasado tres años y medio con las pruebas médicas.
El baile de las libélula
Desde que le detectaron la enfermedad empezó a hacer manualidades en casa, como bisutería o punto de ganchillo. A día de hoy tiene un Instagram llamado @el_baile_de_las_libelulas, en el que, aparte de bisutería, tiene unos “gusanitas quitapenas” que sirven para cuando tienes un mal día: hablas con él y, antes de dormir, lo pones bajo la almohada “para que se lleve el problema”, ha explicado Shaskia.
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