El Ayuntamiento de Ondara vivió ayer domingo 4 de octubre una tarde histórica y profundamente emotiva con la celebración del Pleno Extraordinario en el que se aprobó por unanimidad el nombramiento de Ximo (Joaquín) Silvestre Morant como Hijo Adoptivo de Ondara, la máxima distinción honorífica que puede conceder el municipio.
El acto se celebró finalmente en el interior del Edificio El Prado, que registró una asistencia multitudinaria con cientos de personas que quisieron acompañar y mostrar su afecto al hasta ahora párroco de la Parroquia de Santa Ana.
El acto institucional estuvo marcado por las numerosas muestras de cariño hacia Ximo Silvestre, después de seis años de servicio pastoral y de una intensa implicación en la vida social, cultural, patrimonial y asociativa del municipio. La propuesta de nombramiento fue aprobada con el voto favorable de todos los grupos políticos de la corporación municipal, reflejando así el consenso unánime existente en torno a su figura.
El alcalde de Ondara, José Ramiro, destacó durante su intervención que no se trataba de un reconocimiento a un cargo, sino «a una manera de estar entre nosotros», resaltando que Ximo «ha compartido la vida del pueblo, ha estado presente en las alegrías y en los momentos difíciles y se ha ganado el cariño de la gente». El alcalde incidió en su labor de proximidad con las personas mayores, su papel social a través de Cáritas y la Residencia Mare de Déu de la Soledat, así como su contribución a la vida comunitaria, especialmente con la infancia y la juventud.
En representación del Partido Popular, el portavoz Àlex Hernández agradeció a Ximo todo el trabajo realizado durante su etapa en Ondara y destacó el vínculo creado con el pueblo, asegurando que «pasará a ser hijo adoptivo y tendrá muchos padres y madres en Ondara».
Por su parte, el portavoz de Compromís, Lluís Fornés, subrayó el carácter abierto, integrador y dialogante de Ximo Silvestre, así como su contribución a la normalización del uso del valenciano en el ámbito religioso y su implicación en la recuperación y puesta en valor del patrimonio y las tradiciones locales. Fornés remarcó que «ser de un pueblo no es solo cuestión de orígenes, sino también de cariño, respeto y dedicación».
Tras la votación, que fue aprobada por unanimidad, el alcalde hizo entrega a Ximo Silvestre de la placa conmemorativa acreditativa del nombramiento. En la inscripción se destaca que el título de Hijo Adoptivo de Ondara se le concede «por haber dejado en esta tierra parte de ti, y haberte ganado el afecto de todo un pueblo».
Visiblemente emocionado, Ximo Silvestre agradeció el reconocimiento y aseguró que nunca habría imaginado recibir una distinción de esta magnitud. Durante su discurso confesó sentirse «bienaventurado» y afirmó que, si algo ha aprendido durante su etapa en Ondara, ha sido «amar». También destacó que el mayor orgullo que se lleva es haber visto un pueblo unido, afirmando que «siempre es más lo que nos une que lo que nos separa».
En unas palabras cargadas de sentimiento, manifestó que el regalo recibido ayer es «el más grande» que podía recibir y aseguró que continuará sintiéndose ondarense «ahora y para siempre». Asimismo, expresó su agradecimiento a todo el pueblo por haberle permitido crecer personalmente durante estos años y reiteró que siempre estará al lado de Ondara cuando se le necesite.
Con este nombramiento, el Ayuntamiento de Ondara deja constancia institucional de la huella humana, social, cultural y patrimonial que Ximo Silvestre Morant ha dejado en el municipio, incorporándolo para siempre a la historia y a la memoria colectiva del pueblo. El multitudinario acto celebrado en el Prado evidenció, una vez más, el cariño y el reconocimiento que la ciudadanía de Ondara profesa a una persona que, sin haber nacido en el municipio, se ha convertido por méritos propios en un ondarense más.















