Agricultura

La DANA Adam deja pérdidas de 21 millones de euros en el campo de la Marina Alta y la Safor

La Unió cifra en unas 9.000 hectáreas los cultivos afectados y reclama ayudas urgentes para agricultores y ganaderos
Imagen difundida de uno de los campos afectados por la DANA Adam / La Unió Llauradora i Ramadera

Las consecuencias de la DANA Adam en la agricultura de la Marina Alta y la Safor comienzan a traducirse en cifras económicas. Según las primeras estimaciones de LA UNIÓ Llauradora i Ramadera, las lluvias torrenciales registradas entre el 17 y el 19 de octubre han provocado pérdidas de alrededor de 21 millones de euros en los cultivos, con una superficie afectada que alcanza aproximadamente las 9.000 hectáreas.

Se trata de una valoración inicial que podría aumentar considerablemente en las próximas semanas, ya que todavía existen parcelas a las que no se ha podido acceder y numerosos desperfectos pendientes de evaluar. Además, los 21 millones estimados corresponden exclusivamente a la producción agrícola, sin incluir los daños ocasionados en caminos, sistemas de riego y otras infraestructuras.

Los efectos del temporal se concentran principalmente en las comarcas de la Marina Alta y la Safor, donde las inundaciones han perjudicado especialmente a los cultivos de cítricos. También se han registrado daños en plantaciones de aguacates, caquis, hortalizas y uva de mesa.

La reparación de los caminos agrícolas, una prioridad para salvar las cosechas

Más allá de las pérdidas provocadas directamente por las inundaciones, una de las principales preocupaciones del sector agrario es la imposibilidad de acceder a numerosas explotaciones.

El temporal ha deteriorado caminos rurales y accesos a las parcelas, dificultando la entrada de trabajadores, maquinaria y vehículos de transporte. Esta situación resulta especialmente preocupante porque coincide con la campaña de recolección de cítricos y el inicio de la recogida de aguacates.

Desde LA UNIÓ advierten de que cada jornada sin poder acceder a los campos aumenta el riesgo de perder cosechas que todavía podrían comercializarse.

Su secretario general, Carles Peris, insiste en que las administraciones deben actuar cuanto antes para recuperar los accesos, sin esperar a que concluya la evaluación de todos los desperfectos.

La organización plantea que se habiliten soluciones provisionales en aquellos caminos donde las reparaciones definitivas requieran más tiempo, con el objetivo de facilitar la continuidad de la actividad agrícola.

LA UNIÓ reclama ayudas extraordinarias a la Generalitat y al Gobierno

Ante la magnitud de los daños, LA UNIÓ ha trasladado por escrito al Ministerio y a la Conselleria de Agricultura la necesidad de aprobar un plan extraordinario de ayudas para las explotaciones agrícolas y ganaderas afectadas por la DANA.

La organización considera que las medidas deben contemplar compensaciones económicas por la producción perdida, la reducción de ingresos y la depreciación comercial de los frutos dañados.

También solicita financiación para reparar tierras de cultivo, márgenes, drenajes, instalaciones de riego, invernaderos, maquinaria y construcciones agrícolas.

En aquellas explotaciones donde los árboles hayan sufrido daños irreversibles, reclama ayudas para arrancar las plantaciones, acondicionar los terrenos y realizar nuevas plantaciones, teniendo en cuenta los años necesarios para recuperar su capacidad productiva.

Las peticiones incluyen igualmente apoyo para las explotaciones ganaderas y apícolas que hayan perdido animales, colmenas, alimentos o equipamientos como consecuencia del temporal.

LA UNIÓ propone tomar como referencia algunos de los mecanismos extraordinarios habilitados tras la DANA de octubre de 2024, adaptándolos a las necesidades y características de las inundaciones actuales.

Los daños en los cultivos podrían aumentar durante las próximas semanas

Otro de los factores que preocupa a los agricultores es que las consecuencias de las inundaciones no se limitan a los desperfectos visibles inmediatamente después del temporal.

La permanencia del agua en las parcelas puede provocar asfixia de las raíces, podredumbres, caída de frutos y pérdida de calidad comercial, problemas que podrían manifestarse progresivamente y elevar la cuantía definitiva de las pérdidas.

Por este motivo, la organización agraria reclama una evaluación continuada sobre el terreno que permita actualizar las estimaciones iniciales conforme se conozca el estado real de las explotaciones.

Asimismo, solicita que las ayudas se tramiten mediante procedimientos simplificados, con anticipos económicos y una dotación presupuestaria suficiente y ampliable, para evitar que los agricultores tengan que afrontar largos periodos de espera.

Preocupación por el futuro de las explotaciones agrícolas

LA UNIÓ advierte de que la acumulación de pérdidas económicas, los daños en las infraestructuras y las dificultades para recuperar la actividad pueden comprometer la continuidad de numerosas explotaciones.

La entidad considera imprescindible que las medidas extraordinarias incluyan mecanismos para proteger el empleo agrario y apoyar a los profesionales que deban paralizar temporalmente su actividad.

El objetivo es evitar que las consecuencias de la DANA Adam se prolonguen más allá de esta campaña agrícola y provoquen el abandono de explotaciones que eran viables antes de las inundaciones.

Mientras continúa la evaluación de daños en la Marina Alta y la Safor, el sector reclama una respuesta coordinada y rápida de las administraciones, con una prioridad inmediata: recuperar los accesos a las parcelas para salvar la producción que todavía pueda recogerse.

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