Las campanas de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Dénia volverán a ocupar su lugar en el campanario tras culminar los trabajos de restauración y mejora de seguridad que se han llevado a cabo durante los últimos meses.
El 27 de febrero, la campana mayor ‘María de la Victoria’, con un peso de 1.425 kilogramos, quedó descolgada por la rotura de su eje, con el consiguiente riesgo de precipitarse al vacío; motivo por el cual, fue precintada tanto la parroquia en su interior, como la plaza de la Constitución por cuestiones de seguridad. Y el 3 de marzo, se procedió a su desmontaje para trasladar a taller para su restauración y mantenimiento.
A raíz de aquel incidente, que obligó a desmontar las cinco campanas como medida preventiva, la comunidad parroquial impulsó una actuación integral destinada a garantizar la seguridad de las piezas y preservar un patrimonio histórico y religioso de gran valor para la ciudad.
La parroquia ha anunciado ahora el regreso de los cinco bronces mediante un programa de actos que se desarrollará entre el 26 y el 29 de junio. Según ha comunicado la comunidad parroquial, la restauración ha permitido renovar los yugos de las campanas y confirmar las medidas de seguridad necesarias para su correcto funcionamiento, al tiempo que se pone en valor un legado que forma parte de la historia y de la identidad sonora de Dénia.
Los actos comenzarán el viernes 26 de junio con la llegada de las campanas a la iglesia parroquial, donde permanecerán expuestas frente al campanario hasta el día 29 para que vecinos y visitantes puedan contemplarlas de cerca.
El momento central tendrá lugar el domingo 28 de junio, cuando a las 19.30 horas se celebrará la solemne bendición de las cinco campanas restauradas. Posteriormente se oficiará la misa dominical y, coincidiendo con el traslado de la imagen de la Santísima Sangre desde el monasterio de las Agustinas, las campanas protagonizarán un volteo manual especial.
Finalmente, el lunes 29 de junio se procederá a la colocación de las campanas en la sala del campanario y al inicio de su instalación definitiva, culminando así un proceso que permitirá devolver a la parroquia y a la ciudad uno de sus elementos patrimoniales más característicos.
Desde la comunidad parroquial han agradecido la colaboración recibida durante estos meses para afrontar una intervención que ha resultado imprescindible tanto para la conservación del conjunto campanero como para la seguridad de la torre.