Hay Debate

El sector primario de la Marina Alta, en alerta: entre los efectos de la DANA y el encarecimiento de los carburantes

En el espacio 'Hay Debate', los afectados reclaman ayudas eficaces, precios justos y medidas que garanticen el futuro de agricultura y ganadería

El sector primario de la Marina Alta afronta una situación crítica tras el paso de la DANA Adam, que ha dejado campos inundados, cosechas dañadas, animales muertos e infraestructuras agrícolas destrozadas. Unos efectos que se suman al encarecimiento de los carburantes, los fertilizantes y los piensos, agravando las dificultades económicas de agricultores y ganaderos.

Esta situación ha centrado el programa ‘Hay Debate’ de Dénia FM, este lunes, 26 de octubre, una semana después de que este temporal azotara y arrasara la Marina Alta, con la participación del ganadero Tomás Llull, el agricultor Juan Bautista Costa, delegado comarcal de AVA y miembro del comité de Asoproa; y Agustí Espí, técnico de la Xarxa Agrícola de CREAMA.

Las primeras estimaciones, según La UNIÓ, apuntan a 21 millones de euros en pérdidas agrícolas y unas 9.000 hectáreas afectadas entre la Marina Alta y la Safor, aunque las cifras son provisionales y todavía quedan explotaciones a las que sus propietarios no han podido acceder.

Ganaderos alimentando a sus animales en kayak en la marjal de Pego

Uno de los testimonios más impactantes ha sido el de Llull, cuya explotación de ganado extensivo en la marjal de Pego quedó completamente rodeada por el agua. El ganadero ha relatado cómo tuvo que acceder a sus instalaciones con el agua hasta el pecho para intentar salvar a sus animales, algunos de los cuales permanecían prácticamente sumergidos.

Una semana después, parte del ganado continúa aislado en pequeñas zonas emergidas de la marjal. Llull y sus compañeros utilizan kayaks para llevarles pienso y forraje, localizando a las reses mediante los collares GPS.

El ganadero ha confirmado bajas entre los animales y ha calculado pérdidas de entre 40.000 y 60.000 euros únicamente en maquinaria y equipamiento, sin contar el ganado ni los alimentos almacenados.

Los agricultores advierten de daños que pueden aparecer dentro de varios meses

Por su parte, Costa ha descrito la situación de numerosas parcelas de cítricos y aguacates en Pego, con bancales anegados, árboles arrancados, caminos desaparecidos y sistemas de riego destrozados.

La preocupación se extiende a las consecuencias futuras. Tanto Costa como Espí han advertido del riesgo de asfixia radicular y enfermedades fúngicas en los cítricos que permanecen inundados.

Costa estima pérdidas de producción de al menos entre el 40 % y el 50 % en determinadas zonas afectadas, aunque ha reconocido que el verdadero alcance de los daños tardará meses en conocerse.

La DANA también ha complicado la campaña de la naranja navelina en Pego, donde las dificultades de acceso a los campos impiden continuar con normalidad la recolección.

El precio del carburante y la falta de rentabilidad amenazan al sector primario

Más allá de las inundaciones, el debate ha abordado el incremento de los costes de producción, especialmente del gasóleo, la electricidad, los fertilizantes y los piensos. Costa ha sido especialmente contundente al denunciar la falta de precios justos para los agricultores.

«Lo que nos gusta de nuestro trabajo no paga las facturas», ha lamentado, después de explicar que le ofrecen unos 26 céntimos por kilo de naranja cuando producirla le cuesta, según sus cálculos, alrededor de 32 céntimos.

El agricultor ha reclamado una aplicación efectiva de la Ley de la Cadena Alimentaria y ha advertido de que trabajar por debajo de los costes compromete la continuidad de las explotaciones.

Llull también ha señalado las dificultades que afronta la ganadería local para competir con las importaciones de terceros países, especialmente ante las diferencias de costes y condiciones de producción.

Las ayudas por la DANA y el relevo generacional, a debate

Los participantes también han analizado las ayudas anunciadas por la Generalitat Valenciana, entre ellas compensaciones de 6.000 euros por hectárea de regadío y 4.000 por hectárea de secano, según las cantidades expuestas durante el programa. Sin embargo, agricultores y ganaderos han expresado dudas sobre su alcance real y han reclamado que las compensaciones respondan a las pérdidas sufridas.

Costa ha advertido, además, de que esta situación puede acelerar el abandono de explotaciones en un sector muy envejecido y con dificultades para atraer a jóvenes agricultores.

Frente a este escenario, Espí ha defendido que el campo de la Marina Alta también ofrece oportunidades, destacando el potencial del aceite, los aguacates, el mango y otros productos de proximidad. El técnico ha reivindicado la necesidad de fomentar el consumo local, mejorar la rentabilidad y transmitir a las nuevas generaciones que la agricultura puede tener futuro.

Una ternera llamada Dana, símbolo de esperanza

Pese a las dificultades, el debate también ha dejado espacio para el optimismo. Llull ha compartido el nacimiento de una ternera, a la que han llamado Dana, después de que su madre pasara varios días afectada por las inundaciones. Una pequeña alegría en medio de las pérdidas que, para el ganadero, representa las ganas de continuar adelante.

El programa ha concluido con una reivindicación compartida: el sector primario de la Marina Alta necesita precios justos, ayudas eficaces y reconocimiento para garantizar su supervivencia, especialmente después de una DANA que ha agravado problemas que agricultores y ganaderos arrastraban desde hace años.

Escucha aquí el programa

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