El Ayuntamiento de la Vall de Gallinera, junto con la Unió Cultural d’Amics i Amigues de la Vall de Gallinera, ha organizado una serie de actividades para conmemorar el Día de la Mujer. Uno de los eventos más destacados será la presentación de la biografía «Anita Giner, l’estrela del cinema valencià dels anys vint», escrita por Joan Miquel Almela.
La publicación, respaldada por diversas instituciones como el Institut Valencià de Cultura y la Filmoteca Valenciana, ahonda en la vida y carrera de Anita Giner, una de las grandes figuras del cine mudo valenciano.
Una carrera de éxitos y tragedias
Anita Giner nació en 1902 en Vilallonga, una localidad de la Comunidad Valenciana. Su carrera despegó en 1924, cuando el cineasta Maximiliano Thous la eligió para protagonizar La Dolores, una adaptación del drama de Josep Feliu Codina. A pesar de ser su primer trabajo cinematográfico, la película fue un rotundo éxito, y Giner se consolidó como una de las actrices más prometedoras del cine mudo. A lo largo de los años 20, protagonizó otras películas de éxito, como La alegría del batallón (1924) y Nit d’Albades (1925), ambas dirigidas por Thous.
Sin embargo, a finales de esa década, Giner desapareció de las pantallas. Tras su última participación en L’Auca del senyor Esteve (1929), no volvió a aparecer en cine. En su lugar, la Guerra Civil transformó completamente su vida y la empujó a un destino incierto.
Compromiso con la República y el exilio
Durante la Guerra Civil, Anita Giner se implicó activamente con la República. En 1938, trabajó como supervisora en el hospital militar de Valdeganga, en Albacete, donde conoció a Frank Ayres, un brigadista internacional y futuro esposo. Su vida dio un giro drástico cuando ambos fueron acusados falsamente de espionaje y malversación.
A pesar de las acusaciones, Giner fue detenida y, poco después, liberada. Tras la derrota republicana, se exilió junto a Ayres en Londres, donde adoptó el apellido de su marido, pasando a ser Anita d’Ayres.
Últimos años en la Vall de Gallinera
Tras la Segunda Guerra Mundial, Anita y Frank Ayres se asentaron en Londres, donde Giner participó en actividades sociales dentro de la comunidad española en el exilio. No obstante, en 1968, la actriz decidió regresar a sus raíces y se mudó a Benialí, un pequeño pueblo de la Vall de Gallinera, donde vivió sus últimos años. Allí, Giner vivió en la tranquila casa de su primo Paco Pavia Giner, junto a su esposo Frank y su hermana Consuelo.
Anita Giner falleció el 26 de febrero de 1974, lejos de la fama que una vez tuvo en las pantallas de cine. En su muerte, la pequeña localidad de Benialí perdió a una de sus vecinas más singulares y a una de las grandes figuras del cine mudo valenciano.
La nueva biografía de Anita Giner no solo pretende rememorar su carrera cinematográfica, sino también destacar su papel en la historia del cine y en la lucha por los derechos de las mujeres, quienes muchas veces han sido relegadas al olvido. La publicación se presenta como una oportunidad para «repensar la historia del cine», dando visibilidad a las figuras femeninas que fueron ignoradas en el relato tradicional.
Programación para el Día de la Mujer
El 14 de marzo se celebrará una serie de actividades en la Vall de Gallinera para continuar con la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Entre ellas, se incluye una obra de teatro y conferencias sobre la historia de las mujeres, además de la presentación oficial del libro sobre Anita Giner. Estas actividades buscan resaltar la importancia de las mujeres en la historia y en la cultura local.
La vida de Anita Giner, marcada por su éxito en el cine y su posterior activismo político, es un testimonio de lucha y valentía. Desde su paso por el cine mudo valenciano hasta su exilio y retiro en Benialí, Giner vivió con dignidad, enfrentando las adversidades y dejando un legado que, hoy, sigue siendo recordado y celebrado. Su historia es un ejemplo de cómo, a pesar de los intentos por borrar a las mujeres de la historia, su legado permanece vigente y sigue inspirando a nuevas generaciones.





