Carlo D’Ursi, cineasta de origen italiano y vinculado a Dénia desde hace 10 años, se ha alzado con el Goya a Mejor Cortometraje Documental.
La XL edición de la Gala de entrega de los Premios Goya se celebraron, el sábado 28 de febrero, por la noche, en el Auditori Forum CCIB de Barcelona, conducida por la cantante, compositora y actriz, Rigoberta Bandini, y el actor Luis Tosar.
Dénia estuvo, en cierta forma, representada por la nominación de ‘El Santo’ a Mejor Cortometraje Documental; y por la participación del actor dianense Óscar Lasarte en la película ‘La Cena’, nominada en ocho categorías.
Junto a ‘El Santo’ estaban nominadas ‘Disonancia’, ‘La conversación que nunca tuvimos’, ‘The Painter’s Room’ y ‘Zona Wao’. Finalmente, el Goya al Mejor Cortometraje Documental fue para ‘El Santo’ una producción de Montgó Films, Jaibo Films y Potenza Producciones.
En sus palabras de agradecimiento, D’Ursi manifestaba que «en estos tiempos tan foscos, reclamo estos pocos segundos para que pongamos en la agenda la bondad, sé que puede parecer ingenuo, pero es una gran gesto político».
Entre las triunfadoras de la noche fueron ‘Los Domingos’, de Alauda Ruiz de Azúa, que logró cinco Premios Goya: mejor película, dirección, actriz de reparto, actriz protagonista y guion original. ‘Sirat’, de Oliver Laxe, que consiguió seis «cabezones»:música original, montaje, sonido, dirección de producción, dirección de arte y fotografía. Y ‘Sorda’, con tres: mejor dirección novel, actor secundario y actriz revelación.
El Santo
La película explora los milagros atribuidos a su abuelo, médico de un pequeño pueblo del sur de Italia, que, tras su muerte, fue reconocido por la comunidad por sus actos altruistas. En una entrevista mantenida, en ‘Maracostumbrados’ de Dénia FM, el pasado 15 de enero, D’Ursi explicada que en el corto ha reflexionado sobre el poder de los actos de bondad en la sociedad, afirmando que, «más que buscar santos, lo que el mundo realmente necesita son personas decentes».
El Santo se adentra en un relato profundamente personal y emocional, que conecta la historia de su abuelo con su propia visión del mundo, mostrando que la bondad y los pequeños gestos son los que realmente dejan huella.
Con una duración de 23 minutos, el cortometraje ha participado en el 51 Festival Internacional de Cine Iberoamericano de Huelva (Sección Oficial de Cortometrajes Nacionales), la 27 Semana del Cortometraje de la Comunidad de Madrid (Sección Oficial) y en el 23 Festival Internacional de Cine de Alicante (Sección Oficial).