El equipo de gobierno de Xàbia (PP y CpJ) aprobaba, ayer en pleno extraordinario, una modificación de créditos de 5 millones de euros.
De este montante total, 350.000 euros van destinados a la adquisición de seis barracones para el CEIP Graüll, porque los actuales presentan un estado «deplorables e infrahumanos», en palabras de la edil de Educación, Mavi Pérez.
Era el portavoz del grupo municipal del PSPV-PSOE y ex alcalde, José Chulvi quien preguntaba por el destino de esa cantidad monetaria. Si bien reconocía la necesidad de mejorar las infraestructuras educativas del municipio, para ofrecer unas condiciones dignas al alumnado, subraya que es competencia de la Conselleria de Educación de la GVA, recriminando la actitud del gobierno local, de «quedarse de brazos cruzados» y asumir el trabajo y una inversión propia de la Administración Autonómica.
Pérez respondía que ante el estado que presentan estas aulas prefabricadas, se ha decidido cambiarlas, para que el alumnado tengas unas instalaciones en condiciones, sabiendo que la Conselleria no las va a cambiar. Entre los motivos aludidos por el departamento autonómico, añadía la edil, esta compra no figura en el contrato con la empresa adjudicataria.
Por otro lado, la responsable municipal de Educación explicaba que se trata de un «plan B», ya que no es seguro que las aulas prefabricadas que harán las veces de futuro colegio número 6 estén listas para el inicio del próximo curso. Este «nuevo centro» permitirá descongestionar el Graüll ya que se quedará de una única línea.
También Carme Català (Compromís per Xàbia) y José Marcos Pons (Vox) criticaban que el Ayuntamiento tenga que asumir una competencia que es propia de la Conselleria de Educación.
Pero además, Català pidió una «sensibilidad especial por el Graüll», recordando que la suya fue de las primeras generaciones que fueron a esos barracones, y son los mismos desde entonces». La portavoz nacionalista reconocía la necesidad «bastante urgente» de que haya un nuevo colegio, y que la solución más inmediatas sean los barracones, pero incidía en que «un barracón no puede sustituir un aula de obra». Català lamenta que «nos ponéis el parche de un cole en barracones» pero exigía «dignidad por delante», insistiendo en que «esto nunca sustituirá a un aula normal. La dignidad por delante».
Por su parte, Pons incidía en la idea de que «ese gasto no lo tiene que asumir el pueblo de Xàbia» porque «es competencia de la Conselleria». El concejal señalaba que «comparto con la concejala de Educación de la necesidad de que los niños de Xàbia tienen que tener las mejores infraestructuras», pero a su juicio, «eso no lleva, que ese gasto corresponde a la Conselleria de Educación y no al pueblo de Xàbia». Y anunciaba su voto en contra, como ya hizo en la comisión informativa en la que se abordó este punto.
La modificación de créditos contaba con el voto favorable del ejecutivo xabiero, la abstención de socialistas y valencianistas y el voto en contra de Vox.