Ondara ha dado por finalizadas las Fiestas Populares de Sant Jaume 2026, que durante diez días han llenado las calles de actividad y ambiente festivo. El punto álgido llegó el sábado 25 de julio, coincidiendo con el Día de Sant Jaume, mientras que el domingo 26, festividad de Santa Anna, se centró en los actos más tradicionales.
Desde el inicio de la programación el pasado 17 de julio, el municipio ha acogido propuestas para todos los públicos, consolidándose un año más como uno de los focos festivos de la comarca.

El Día de Sant Jaume, eje central de las celebraciones
La jornada del sábado volvió a ser la más concurrida. Las actividades comenzaron con la despertà de la Quintà 2026 “Fanecaes”, seguida del encuentro gastronómico de peñas y quintadas en el edificio El Prado.
Por la tarde, centenares de personas participaron en la cercavila que recorrió el centro del municipio hasta la plaza de toros. Allí tuvo lugar la tradicional entrada de peñas y quintadas, organizada por edades y culminada por la quintada de este año, acompañada por la Xaranga Me’n Fot.
El recinto registró una gran afluencia de público durante uno de los actos más representativos de las fiestas. La programación taurina continuó con la entrada de mansos y caballos y la suelta de novillos dirigida a peñas, una de las novedades incorporadas en esta edición.

Música, cenas populares y ambiente nocturno
El apartado musical tuvo como uno de sus principales reclamos la actuación del grupo La Mocha, dentro del ciclo Rock & Moll, que este año ha celebrado su décimo aniversario.
La noche del sábado incluyó cenas populares, el encuentro de quintadas en la Plaça Major y una verbena a cargo de la orquesta La Tribu, que se prolongó hasta la madrugada con una notable asistencia.
El concejal de Festes i Tradicions, Miguel Gomis, ha realizado una valoración “muy positiva” de las celebraciones, asegurando que han sido “un éxito de participación”. “Hemos visto mucha gente en todos los actos programados, con la plaza de toros llena, las verbenas muy concurridas y el Rock & Moll con una gran asistencia cada día”, ha señalado.

El responsable municipal también ha destacado el clima general durante los festejos, definiendo Sant Jaume como “una fiesta muy participativa que reúne a personas de todas las edades en torno a la convivencia, la amistad y las ganas de pasarlo bien”. Asimismo, ha subrayado la implicación de más de noventa peñas y de las distintas quintadas, así como la colaboración de colectivos, voluntariado y servicios municipales.
Entre los aspectos organizativos, este año se ha afianzado la separación entre el día dedicado a las quintadas infantiles y el de adultos. El viernes 24 de julio estuvo reservado a los más pequeños, con una jornada específica que tuvo buena acogida tras las dificultades del año anterior por causas meteorológicas.

Cierre tradicional en honor a Santa Anna
El domingo 26, festividad de Santa Anna, puso el broche final a los actos principales con una jornada de carácter más tradicional. Se celebró la misa en honor a la patrona y la visita de la Asociación de Mestresses de Casa a la Residencia Mare de Déu de la Soledat, acompañadas por la Colla de Dolçaines i Tabals d’Ondara.
En el balance final, el concejal ha destacado la normalidad con la que se han desarrollado las fiestas: “lo más importante es que no haya pasado nada grave y que la gente haya podido disfrutar de las fiestas con tranquilidad”.
Próxima cita festiva en Pamis
Tras el cierre en Ondara, el calendario festivo continuará en Pamis, donde se celebrarán las Festes dels Sants de la Pedra entre el 31 de julio y el 2 de agosto, con actividades que incluirán actos taurinos, propuestas acuáticas, verbenas y la tradicional romería dedicada a Abdó y Senén.