La Guardia Civil ha desarticulado en Calpe una organización criminal especializada en robos en viviendas. Utilizaba dispositivos de vigilancia y geolocalización para controlar a las víctimas y acceder a los domicilios cuando estaban vacíos.

La operación, denominada Locator, ha permitido recuperar centenares de joyas, diamantes, piedras preciosas, artículos de oro, más de 200 relojes de alta gama y dinero en efectivo, con un valor aproximado de un millón de euros.
Los investigadores han esclarecido hasta el momento 40 delitos de robo cometidos principalmente en localidades del norte de la provincia de Alicante. Durante la investigación se realizaron seis registros en domicilios, trasteros y un local de Calpe utilizado como taller clandestino.

La organización contaba con un sistema de vigilancia previo que incluía dispositivos de geolocalización instalados en los vehículos de las víctimas para conocer cuándo abandonaban sus viviendas. Además, los integrantes manipulaban alarmas, anulaban sensores y cámaras y utilizaban diferentes herramientas para acceder a los inmuebles.

Un grupo especializado
Una vez sustraídas, las joyas eran trasladadas a un taller clandestino, donde uno de los implicados, que había trabajado como joyero en su país de origen, extraía las piedras preciosas y fundía el oro para dificultar su identificación y posterior rastreo.
Entre los objetos recuperados también se encuentran varios cuadros de temática religiosa ortodoxa de los siglos XVIII y XIX, que ya han sido devueltos a sus propietarios. Los agentes continúan analizando las piezas intervenidas para determinar su procedencia y facilitar su devolución.

La operación se ha saldado con cinco detenidos, cuatro hombres y una mujer de entre 31 y 59 años. Tres de ellos han ingresado en prisión por orden de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Dénia. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones ni el esclarecimiento de más robos.